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viernes, 6 de julio de 2012

La lógica de los perdedores



En un país donde se votó por el menos peor, el voto de castigo es un asunto de democracia y del mundo al revés, donde el que pierde, termina ganando el premio mayor.


Hoy quiero presentar los resultados de la elección bajo una óptica distinta de la que tradicionalmente se analizan los resultados electorales, una óptica de reversa dirían por ahí. Todo el mundo ve la elección bajo el concepto en donde hay un beneficiario de los votos, el que ganó; pero debemos de entender que el voto de castigo aplica y que los ciudadanos lo ejercen en contra de un candidato o partido; de esta manera, analizaremos  los números bajo la lógica de los perdedores, lo que es lo mismo, el premio al ganador del mayor desprecio nacional. Para este ejercicio sumaremos los votos que cada partido no obtuvo, la suma de todos los votos para cada uno de sus competidores, los que no votaron por cada candidato.

Bajo este criterio, los número dicen que el PAN ganó el primer desafortunado lugar, ganó el mayor desprecio de los mexicanos, ya que un total de 36.6 millones de mexicanos votaron en contra de ese partido representado por su candidata Josefina Vázquez Mota, (en contra, el PAN, obtuvo 12 millones a favor, ocupando el tercer lugar en la votación general). En pocas palabras, el mensaje enviado por la ciudadanía fue: “fuera de los Pinos, no te queremos como gobierno, te dimos una oportunidad los últimos 12 años y no estamos contentos por la forma en que nos has gobernado”.

El segundo desafortunado lugar fue al PRD, representado por AMLO, que ganó el desprecio de 33.5 millones de votantes, (en contra, el partido y su candidato recibieron 15.5 millones de votos a favor, lo que lo colocó como la segunda fuerza política y por encima del PAN). Al parecer, el mensaje muy claro es: “no te queremos en la presidencia y, en tu caso, es por segunda ocasión”.

Y, finalmente, el tercer desafortunado lugar fue ganado por el PRI, representado por Peña Nieto,  que sumó en su contra 30.3 millones de votantes que no lo quieren como presidente, (en contra, el partido recibió 18.7 millones de votos a su a favor) y que, por haber recibido, entre los tres principales partidos, el menor número de votos en contra, su candidato se ganó la rifa del tigre y el premio es un boleto para llegar a la silla presidencial.

En un país en donde no hay buenos candidatos, la gente le miente a las encuestas, más del 40% de la población no vota y el elector, de plano, vota por el menos pior pues es lógico que el partido y el candidato que gana es el candidato que menos votos en contra recibe; aquel candidato que es menos rechazado es el que gana el honor de ocupar la Presidencia de la República. Es un asunto de la democracia y del mundo al revés, el que pierde gana el premio mayor.



martes, 3 de julio de 2012

¿Al diablo 32 millones de votos?


AMLO tiene que entender que fueron 3 millones de votos de diferencia entre él y Peña Nieto, cantidad que no es menor, pues es la misma diferencia de votos que en las elecciones del 2000 abrió la alternancia en este país y sacó al mismo PRI de los pinos.

Es importante entender los números de la elección pasada, habrá tiempo para analizarlos con más calma, pero dado que AMLO vuelve a arremeter en su tradicional estilo y deja atrás los pactos firmados y la república amorosa, me nace una pregunta directa hacia él: desde un punto de vista de votos totales, ¿qué no valen los 32 millones de votos que votaron en su contra? Sí, 32 millones de votos que son la suma de los votos del PAN, del PRI y del PANAL y a los que hasta deberíamos de sumar los que están como votos nulos o que votaron por otros candidatos no registrados, mismos que son otro millón 200 mil votos; en total más de 33 millones de votos de ciudadanos, ¿no le valen para entender que este número de votos son en su contra? De otra manera expuesta, AMLO no quiere entender que el 68% de los votantes de este país no quiso que él llegara a la presidencia, a mal entendedor muchos votos en contra.

Por el lado de Peña Nieto, él también tiene que entender, en el mismo ejercicio, que 30 millones de ciudadanos no votaron a su favor, que no logró la mayoría en las Cámaras y que, por lo tanto, al momento de gobernar deberá de ser cuidadoso e inclusivo. Pero claro, él no está llamando a la rebeldía nacional.

Ahora bien, en un análisis por segmentos y tratando de interpretar la razón de los votantes en cuatro vertientes principales, aquí una primera interpretación de la elección dos días después del primero de julio:

Uno, la mayoría de los ciudadanos, pensando en alternancia, castigó y reprobó el sistema de gobierno del PAN, su ineficacia y su poco orden, así como una guerra contra el narcotráfico con una gran cantidad de víctimas, los excesos de dogma vertidos en el sistema político y hasta podría aventurarme a decir que la misma apertura para la intromisión de la iglesia en ciertos asuntos del estado; como muestra, bien podríamos ejemplificar el caso con la situación de lo ocurrido en Jalisco.

Dos, la mayoría votó no necesariamente por el regreso del PRI, como tanto se ha dicho en la campaña y por los adversarios de Peña Nieto, la gente votó por un candidato y su oferta, por una campaña ordenada y propuestas bien estructuradas, además habrá que esperar si el que regresa es el viejo PRI o es una nueva corriente del PRI mucho más progresiva. Los ciudadanos votaron por un gobierno de orden, de autoridad y de objetivos claros, votan por un verdadero cambio.

Tres, la gente votó en contra de AMLO, para que no llegara, y ciertamente esto implicó el miedo que les imprimió una campaña en que primero ofrece una república amorosa y después sigue con sus destellos de violencia e intolerancia. Es cierto que remontó los negativos, pero a fin de cuentas, el que saliera casi la misma cantidad de ciudadanos que en su momento sacó al PRI de los Pinos, fue la que salió a no permitirle a AMLO llegar a la presidencia. Y no olvidemos que son 3 millones de votos de diferencia, lo que no es menor, es la misma diferencia cuando las elecciones del 2000, que abrió la alternancia en este país.

Cuatro, a pesar de lo anterior, hay que decirlo con base en todos los votos que obtuvo el PRD, una gran mayoría de los ciudadanos sí está pensando en alternancia, hay mucha gente que quería votar por una izquierda progresista, como la que se vive en la Ciudad de México, de ahí la avallasadora campaña de Miguel Mancera en el Distrito Federal y sus altos porcentajes de votos, pero en esta ocasión a mucha gente le gano el miedo de que AMLO llegara a la presidencia, la pregunta que flota en el aíre y quedará sin respuesta es: ¿qué hubiera pasado si Ebrard hubiera sido el candidato?. Lo que sí es importante es que para las siguientes elecciones si la izquierda trabaja en esquemas modernos y genera buenos resultados, va a ser una gran competidora en años venideros.

AMLO está perdiendo nuevamente, la gran oportunidad de convertirse en una conciencia moral o en un vigilante de la democracia por parte de la izquierda mexicana, como en su momento lo fueron Cuauhtémoc Cárdenas y Heberto Castillo, que ante este momento sólo se engrandecen por su nobleza política. Es una verdadera lástima el conflicto que quiere crear, y con lo que seguirá dañando profundamente al país.

Pero al mismo tiempo que bueno que AMLO muestre su verdadero pensamiento e interpretación sobre la democracia, resumido en una de sus famosas frases ¿al diablo 36 millones de mexicanos, que según él son mediocres?

jueves, 28 de junio de 2012

Lo que sigue


Ante la posibilidad de que exista, o no, un conflicto electoral y, de existir, de cómo se resuelva, existirá una situación que detonará el gran cambio, mismo que es urgente en la vida política del país.


Después de la elección del próximo 1 de julio, México iniciará una nueva etapa en su vida política. Es cierto que, en función de quien gane las elecciones, a esta nueva etapa llegaremos más rápido o más lento, pero, después de todo lo que hemos vivido en México, es innegable que la política y los partidos van a cambiar.

Los hechos son muy claros, nos encontramos en un cambio generacional muy importante, los viejos políticos, los que forjaron la etapa que estamos dejando, cumplieron más de 60 años, la generación de políticos nacidos con los movimientos estudiantiles del 68 ya empiezan a dejar sus lugares a las nuevas generaciones y la modernidad los está atropellando.

Otro factor muy importante que presiona en esta misma dirección, es el hecho de que las generaciones de jóvenes están buscando nuevas soluciones y van a presionar para que los partidos y los políticos ofrezcan una nueva forma de resolver los problemas y atender las demandas ciudadanas.

Después de las elecciones, el sistema de partidos buscará cambios radicales, algunos serán vía refundación, otros lo harán a través de la renovación; esto dependerá de dos situaciones, si ganaron o perdieron y de los saldos de los enfrentamientos de los grupos internos en la selección de candidatos. El sistema de partidos entrará en un proceso de digestión de sus problemas internos reflejados en el desgaste de una elección.

Otro hecho importante, es que el desgaste que ha generado esta elección, es que las leyes electorales se tendrán que revisar desde su base fundamental, todos vimos un proceso con parcialidad y excesos, fundamentalmente contrarios a lo que la reforma pretendía. Al final del día, cuando se revise esta ley, se deberán de tomar en cuenta a los jóvenes y todo lo que se dio en las redes sociales, una mirada joven será el denominador común de esta gran reforma electoral.

El factor de la guerra e inseguridad, así como la injusticia que conlleva, y sus efectos colaterales en la sociedad y la economía locales, van a ser un detonador para que los nuevos políticos busquen esquemas novedosos para generar mejores tratos y políticas públicas para dar certidumbre a la sociedad; en esencia; esto debe cambiar la óptica de la política.

Y, finalmente, la situación económica del país nos pondrá en la tesitura de que si no cambiamos nuestro sistema político y las formas de hacer la política, en donde los partidos deben de generar nuevos puentes hacia los ciudadanos más jóvenes y para resolver nuevas demandas sociales y necesidades económicas futuras.

En este último punto, va a haber un espectro de corte internacional que impactará en el proceso de instrumentación de las nuevas reformas estructurales que serán necesarias y urgentes, así como la situación económica regional. Todo indica que Brasil es el nuevo polo de desarrollo, pero también hay informes de que su situación real no es tan halagüeña por lo que, o nos apuramos a diseñar, aprobar e implementar las reformas para estar listos en esta competencia regional, o perderemos un lugar que, por naturaleza, nos toca.

Finalmente, ante la posibilidad de que exista o no un conflicto electoral y, de existir, de cómo se resuelva y quién resulte desechable, existirá una situación que, también, detonará el gran cambio, mismo que es urgente en la vida política del país.

martes, 26 de junio de 2012

Al fin


Al fin entramos en el periodo de silencio, al fin terminan las campañas. Independientemente del resultado del domingo, las campañas y la vida democrática en México no serán las mismas, esa será quizá, la mayor lección que hayamos aprendido de estos, casi, tres meses.

Este proceso electoral fue interminable a pesar de que fue más corto de lo normal. El próximo miércoles se da por terminada la campaña y entramos en periodo de silencio, de ahí hasta el domingo el día de la votación, sabremos algo nuevamente. Será extraño acostumbrarnos a un país sin campañas y, esperar, después del domingo para ver qué es lo que pasará con el posible conflicto post electoral.

A partir de hoy todo será un volado. Cuando inició el proceso, todo indicaba que sería una elección de tercios, hoy los números indican un puntero, con dos seguidores a un buen diferencial de puntos y un empate por el segundo lugar, la ciudadanía decidirá.

Al final del proceso las campañas mismas definieron muy bien a cada uno de los candidatos, un Peña Nieto con una campaña, guste o no, impecable de principio a fin, todo resuelto y con una alta capacidad de maniobra y reacción a cada uno de los temas coyunturales, hubo orden, buena imagen y poco a poco se fue rompiendo la imagen de un candidato que supuestamente tenía muchas debilidades. Cito aquí un comentario de uno de los periodistas de “Tercer Grado”: Peña Nieto nos salió respondón.

Por el lado de Josefina, tuvimos una campaña mal llevada, llena de incidentes, una imagen que nunca cuajó y hasta el final más o menos logro consolidar, por lo que ahorita está peleando el segundo o tercer lugar.

En el caso de AMLO, inició bien la campaña con la famosa República Amorosa, pero la falta de consistencia del candidato lo hizo caer en posiciones extremas y rijosas, lo que mostró su lado intolerante. Fue una campaña llena de claros y oscuros, que generaron que hoy por hoy nadie sepa cuál será su resultado. Como salida final, salen nuevamente los gritos de fraude, lo que genera incertidumbre e incoherencia sobre el concepto mismo del candidato.

Sea cual sea el resultado del domingo, las campañas y la política en México no seguirán siendo igual. Primero, porque, difícilmente, AMLO llegará como candidato al 2018, lo que puede hacer que no se vuelva a generar un producto electoral de esas características. ¿Se imaginan una campaña sin gritos de fraude, con todos los candidatos en perfecta y positiva sincronía, peleando limpiamente por la candidatura presidencial? Esta elección será el fin de los caudillos electorales, que si no mal recuerdo, él y Cuauhtémoc Cárdenas han sido los que más han participado hasta que el mismo tiempo les dijo, ¡ya no más!

También está cambiando la generación de políticos. De fondo, en esta elección lo que estaba en juego al interior de los partidos era la generación de políticos, los dinosauros contra los jóvenes, en el PAN y en el PRD no cuajó, perdieron los jóvenes, en el PRI, ese ha sido el gran pleito, Peña contra la nomenclatura del partido.

Y por último, tenemos una ciudadanía más organizada, ejemplo de ello las organizaciones formalmente exigiendo respeto a las reglas, los empresarios organizándose para vigilar el proceso, y hasta los jóvenes del #yosoy132 cambiando la calle por el registro como observadores electorales.

Esperemos que las votaciones sean contundentes y que el diferencial sea por una cantidad considerable de votos para que no exista conflicto, ya que, desafortunadamente, nuestra democracia es joven y nuestros candidatos son necios y antiguos, al parecer les cuesta trabajo entender que la mitad más uno implica mayoría.

Hoy más que nunca para lograr un rápido desarrollo de México, ante la inestabilidad del mundo, se necesitan mayorías, consensos y acuerdos que den certidumbre a todos los ciudadanos.

miércoles, 20 de junio de 2012

A dos semanas

Como aire fresco para un panorama electoral que se sentía viciado, aparecen organizaciones ciudadanas y empresariales que piden respeto a los resultados que se generen. Con esto queda claro que la ciudadanía estará al pendiente y no permitirá ninguna acción política que vaya en contra de la sociedad misma.

A dos semanas de la votación, entramos en la fase final de la campaña electoral. Desafortunadamente, siguen las amenazas previas de fraude y considero que faltarán todavía más ataques entre candidatos. También, hemos visto que en el movimiento estudiantil empiezan  a haber filtraciones y problemas entre sus integrantes, el debate entre candidatos será el evento más llamativo de la semana y, sobre todo, con la ausencia de Peña Nieto.

Como un aire fresco de conciencia ciudadana, aparecen organizaciones empresariales y de ciudadanos que piden a los candidatos, partidos políticos, autoridades electorales y medios de comunicación, respeto a las reglas, al proceso y a los resultados que se generen. Esto cambia el panorama electoral, ya que no sólo son los partidos los que cuidarán las elecciones para proteger sus intereses y, al final del día, usar esa información políticamente en el juego de la competencia electoral; la ciudadanía organizada está pendiente del proceso y se pretende no permitir ninguna acción política que vaya en contra de la misma sociedad.

Estas acciones ciudadanas implican un gran crecimiento de nuestra democracia; hoy no sabemos cuál será el resultado final de los comicios, pero los ciudadanos no queremos escándalos, ni cierres de calles, ni berrinches políticos por no haber ganado la elección. Esto es un gran avance.

En las pasadas elecciones, las izquierdas nos tomaron por sorpresa y, primero, fomentaron enfrentamientos y polarización previos a la jornada electoral; ahora, a pesar de los escándalos y gritos electorales, no han pasado a mayores confrontaciones, pero, pudiera ser que la estrategia, en caso de que pierdan, sea, de alguna manera, buscar un conflicto post electoral y levantamientos populares.

Por eso, estas iniciativas cívicas de llamado a respetar las elecciones son el mejor esfuerzo de la ciudadanía para no ceder a chantajes. Por todos lados hemos visto que las elecciones y sus procesos están blindadas como procedimiento; claro, esto no quita que no se puedan dar todas las típicas acciones de coacción, inducción del voto y el conocido mapachismo afuera de las casillas, ya que es, desafortunadamente, parte de la cultura electoral de todos los partidos en México. Pero eso es parte de las campañas y sucede fuera de las casillas; ya registrado el voto, su proceso está protegido y se va a poder revisar bajo procedimientos legales.

Ante esto, sólo nos queda ejercer nuestro voto, estar vigilantes de los resultados y aceptar los mismos, sean cuales sean, y no dejarnos chantajear, que la sociedad organizada estará vigilante de todo el proceso.

jueves, 14 de junio de 2012

Todos mienten

La única constante en estos 2 meses de campañas han sido las  mentiras, ¿será que esto refleja la verdadera cultura de nuestro país y nuestra democracia?, ¿Nos estaremos dando cuenta realmente de lo que estamos creando en nuestras generaciones del futuro?

Estamos a punto de terminar las campañas y, después del segundo debate, empieza la verdadera descalificación y los juegos sucios. Una de las peculiaridades más notables de esta campaña han sido las mentiras, todos mienten y todos, a su vez, afirman que los demás mienten.

La única constante en los dos meses y fracción que llevamos, es la de mentiras en cantidades industriales; en twitter los que dicen las cosas, no son quien lo dice, son bots; los que dicen groserías y atacan a los periodistas, al parecer tampoco son los que dicen que son y, por lo tanto, quién sabe si son ciertas esas opiniones.

Por otra parte, los candidatos han lanzado cruzadas que manipulan los dichos de los otros, son mentiras, el IFE ha cancelado los anuncios. En los medios y en los debates, los candidatos han dado datos falsos o truqueados, en pocas palabras han mentido.

Las verdades a medias, en el fondo, también son mentiras y hoy el negocio más redituable, al parecer, es sembrar el miedo y la duda gracias a las mentiras. Con base en mentiras se han convencido a jóvenes y partidarios para que cometan actos de agresión en contra de uno u otro candidato o en contra de uno u otro partido.

Hago estos comentarios porque esta terrible situación nos debe de llevar a una profunda reflexión, ¿somos un país de mentirosos? Esta tendencia que se está creando al fragor de una batalla electoral, ¿reflejará la verdadera cultura de nuestro país y de nuestra democracia? ¿Nos estaremos dando cuenta realmente de lo que estamos creando en nuestras generaciones del futuro? ¿Nuestros jóvenes estudiantes estarán viendo, con esa candidez e idealismo natural, el fondo de los que los están empujando a actuar? Es curioso, estos movimientos estudiantiles nacen en universidades privadas, las cuales nunca antes habían sido semillero de ataques hacia los partidos políticos, no tenían masa crítica, pero ahora, al parecer, ya la tienen y juegan un papel importante en la conciencia. ¿Pero están siendo libres verdaderamente o están siendo movilizados con mentiras también? Ya empezamos a ver escisiones en el mismo movimiento, lo que demuestra que no hay cohesión de fondo.

Con base en estos razonamientos, hoy cuesta trabajo creerle a alguno de los principales actores políticos y sociales, el liderazgo en nuestro país está en entredicho y las voces creíbles están apagadas en medio del escándalo político.

Los candidatos, como lo he repetido en diferentes ocasiones, no generan pasión, en sus apariciones en los medios repiten sus spots y sus frases cortas tipo comercial, hoy vemos una pasión falsa en AMLO, una pasión fingida en Josefina y una falta de pasión en Peña Nieto.

No sé usted, pero hoy desde la óptica del ciudadano espectador, no se aprecia un buen escenario y sabemos que aún falta mucho por ver; como siempre, la tarea queda en nosotros, los espectadores, y la gran obra que tenemos que hacer en este juego de la democracia es, primero, no creer en lo que nos dicen a la primera, hay que investigar, leer mucho, la herramienta de internet nos da toda la información, investiguemos antes de hacer juicios.

También, tenemos que analizar las propuestas y la información a través de los ojos de la rectitud y la coherencia, hoy nos dicen un qué, fácil y maravilloso, pero, ¿qué pasa con los cómos? ¿Nos convencen?

Y, finalmente, ¿qué sentimos fuera de los apasionamientos? ¿Lo que se está proponiendo tiene coherencia? ¿Sabemos que lo van a cumplir? Analicemos las historias y los equipos de trabajo.

Como en cualquier democracia, el poder de ésta y del estado mismo está en los ciudadanos y en el cómo actuemos, que es muy sencillo, primero, con acciones dentro de la ley, segundo, en el cómo utilizamos las herramientas que han creado las instituciones y, tercero, sin mentiras.

martes, 8 de mayo de 2012

Bitácora de Campaña 5 : El drama del debate


Un ejercicio democrático dirigido a los ciudadanos terminó convertido en una torre de Babel, en donde solamente ganaron los que no estaban presentes.

Fue como un mal programa de concurso de la televisión, cada candidato tenía una portería enfrente y debería de meter los más goles posibles; ganaría el que al final pudiera anotar el mayor número de puntos.

El problema es que hubo dos candidatos que se metieron en la portería del favorito para evitar que metiera goles, lo que se convirtió en la regla no implícita del juego por lo que, en cada ocasión de tiro de cada candidato, al que le tocaba el turno tiraba y después iba a estorbar al otro.

En este juego, al cuarto candidato, aquel que nadie le daba importancia, nadie lo molestó y él metió todos los puntos; los demás, por estorbarse, ni ganaron, ni perdieron, sólo hicieron padecer a la nación una mala pasada.  Para los partidarios de cada uno de los contendientes, todo estuvo maravilloso, su candidato fue el mejor, lo que indica que ésta será una elección de “voto duro”

Los saldos son los siguientes: Peña Nieto logro su objetivo, demostró que hasta puede estar sin telepromter y puede accionar algunos ataques, no se despeinó y, dado que el debate es un asunto de percepción y de comunicación, el ejercicio para su campaña empezó con un aparato de información previo y postosterior al debate, en mediante el cual, eficientemente, han llenado todos los espacios habidos y por haber.

En el caso de Josefina Vazquez Mota, ¡por fin hicieron algo bueno con su imagen! Ojalá la mantengan, ahora sí parece una mujer líder y bien presentada. Por lo demás, repitió sus propuestas y siguió en su idea de atacar y atacar, no se deslindó del gobierno actual

AMLO demostró que sigue con su misma estrategia, que huele y suena a vieja, no tocó, ni agredió a Josefina Vázquez Mota, ¿cuidó a la mujer o a la alianza?, se vio cansado y fuera de tiempo, cada intervención era como entrar en una máquina del tiempo, malas remembranzas.

Quadri, fue el ganón: nadie le haría caso, nadie se encargaría de él, va muy abajo en las preferencias y jugó muy bien, dijo lo que quiso y se le escuchó.

Los verdaderos ganadores fueron Calderón al quien nadie lo criticó por su acción de gobierno y, por su parte, la maestra Elba Esther quien ya aseguró el registro para su partido; los demás, perdieron la batalla. ¿Quién ganará la guerra?


Y tan mal estuvo la noche que la única que se la llevó fue la edecán, quien bien funcionó como elemento distractor para el postdebate.

Otros grandes perdedores son los programas de análisis posteriores al debate; en Milenio TV, todos gritaban, no se entendía nada, se acaloraron y no fue constructivo; con López Dóriga, nunca hubo análisis, no podía haberlo, fue una extensión del debate y más bien parcia el programa de “Lo que el candidato quiso decir fue”, ya que los coordinadores terminaron de ampliar la información que minutos antes habían dado sus candidatos. Otras cosas muy significativas que se vieron fueron: la arrogancia del PAN, la ecuanimidad del PRI, la incongruencia del PRD y la frescura del PANAL.

A partir de ahora, entramos en el segundo tercio de la elección, viene la oferta de propuestas, cómo van a resolver los problemas y el posicionamiento de los temas, todos los equipos van a ajustar la estrategia para llegar, finalmente, al segundo debate, en donde cambiará toda la lógica; ya veremos qué pasa en las próximas cuatro semanas, viene el juego de las encuestas, mismas que en dos días darán resultados para saber si hubo movimiento derivados del debate.

Los indecisos seguirán igual, jugando a tercios, los que ya decidieron no votar, los que van a anular y los restantes que se pueden adherir a la causa que sea la favorita, ya veremos qué pasa o, en el peor de los casos, si sube el termómetro de los ataques y descalificaciones, más fácil será que no voten para que el juego quede en voto duro.


jueves, 3 de mayo de 2012

Por arte de magia


Desde que empezaron las campañas, no sé a usted, pero me da la impresión de que por arte de magia se terminó el problema de la inseguridad. Ya no hay esa resonancia que había antes en los medios de comunicación, ahora las noticias todas se refieren a candidatos, campañas, política, y ya se habla muy poco de los incidentes de inseguridad y de la guerra contra el narcotráfico. ¿Dónde quedo la cuenta de los muertos, dónde quedaron las críticas a las policías? Pasamos de los muertos a la atención de victimas y, después de la votación de las nuevas leyes, ya pareciera que todo está solucionado, ¿es así?

Porque entonces queda por definir si el problema de inseguridad y la guerra contra el crimen era una campaña mediática del gobierno para continuar su legitimación o una campaña mediática de los grupos de poder en contra el gobierno.

Ante esto, se pudiera llegar a pensar que entonces, el problema no existe, el aumento de la delincuencia es real, lo que pasa ahora es que ya no es noticia y todo el país está enfocado a tratar de encontrar, unos, el candidato adecuado para ser presidente, otros, un trabajo futuro y, otros más, el negocio prefecto para los próximos seis años. Nuestro país se sigue reinventando cada seis años, olvidándose del pasado y tratando de construir un nuevo futuro.

Por otra parte, si hiciéramos caso a los supuestos diagnósticos que hacen cada uno de los candidatos a través de sus spots, podemos entender por qué el país está tan mal. México siempre se ha movido a través de la percepción,  si la sensación general de la población y la opinión pública es de “estamos en crisis”, entonces todo va mal, si estamos en medio de una guerra, entonces todo va mal; hace alguno años hubo un tiempo en que todo pintaba bien, se habló de bonanzas y, entonces, la economía, los negocios, todo en el país, iban bien.

Ahora, pasamos de la guerra inmisericorde entre bandas delincuenciales y narcotraficantes, del conteo de muerte y del reporte desde el frente de guerra, a el chisme fácil y rápido de las campañas y los candidatos; pasamos de ciudades desiertas y aeropuertos vacíos, a escuchar todos los días en una batería de anuncios consecutivos de todos los candidatos en las estaciones de radio: a escuchar todos los días que México está deshecho, que tenemos una crisis profunda, que la corrupción nos invade, que la pobreza ya nos rebaso; la frase menos ofensiva que he escuchado hasta ahora es una que dice “en los claroscuros de la actual administración”. Y todo esto se ha dado por arte de magia desde hace ya cuatro semanas hasta la fecha actual.


Mientras tanto el Presidente, en foros extranjeros, trata de convencer a todos los inversionistas extranjeros y a los asistentes del G20, que en México vamos bien. Tenemos una realidad mediática de esquizofrenia.

Para acabarla de amolar, localmente se presenta el debate presidencial como la oportunidad de oro para que los candidatos remonten en las encuestas, se ganen a los indecisos, consoliden su posición o se desbarranquen en la histeria de las masas por errores que pueden cometer en dos minutos ante las cámaras.

Y no menos teatral sale a relucir la desventura de la democracia, al debate le ponen un contrincante enfrente, un partido de futbol a la misma hora y en la cadena de enfrente, lo que ocasiona la creación del debate social de la masa, y aplica la máxima shakesperiana:  ver o no ver el debate, ver o no ver el futbol y, puesto sobre la mesa, la culpa democrática es donde se arma el verdadero debate en donde todos opinan con la conciencia social que les favorece y hasta donde la culpa de sus actos y responsabilidades le permite pensar. Y pensar que solo llevamos un mes de campañas.

martes, 24 de abril de 2012

Bitácora de campaña 3


Para el PAN las cosas se ponen difíciles porque ahora tiene que tratar de frenar a AMLO para alcanzarlo y volver a superarlo; esto implica abrir un frente de ataque extra, lo que consume recursos y tiempo, hay que pegarle a Peña, y a AMLO y, al mismo tiempo, contener los ataques que estará recibiendo por dos partes.


 

Entramos en una nueva etapa, han pasado cuatro semanas y el escenario, de pronto, cambió radicalmente. El PAN, en una extraña desesperación por no perder, siguió con la campaña negra atacando a Peña Nieto y anuncian ya que pronto veremos más ataques, pero los resultados han sido nefastos. Lo más importante ha sido que AMLO ya alcanzó a Josefina Vázquez Mota y, como dice el viejo dicho, caballo que alcanza gana. En este caso, la contienda electoral se está convirtiendo en una lucha por el segundo lugar.

 

Esto puede causar que el PAN entre en una escalada de ataques sin ton ni son, tratando de recuperar lo perdido y, lo peor, es que esa inercia se convierta en un peso que los estanque en la preferencia electoral de un lejano tercer lugar.

 

Al PAN le está pasando lo que al PRI en el 2000, la arrogancia del poder, el mal diseño de la campaña y la consecución de errores en el día a día, los terminó hundiendo y, así, perdieron la presidencia. Otro factor muy importante, similar a lo que pasó en aquel año, es el hecho de que el PAN está muy dividido, no se ve consistencia, ya hay voces que dicen que se puede pensar en cambiar al candidato; el problema es quién o, simple y sencillamente, en el caso de que pierdan, ¿quién va a ser un interlocutor confiable para negociar con el que gane la elección? Por obviedad, Josefina queda en la lona, junto con Madero y todos los Calderonistas. ¿Quién controla el partido? ¿Quién será ese interlocutor, en tal caso? ¿Quién retomará e iniciará la recuperación del partido? ¿Quién firmará la amnistía política para la nueva época?

 

En este cambio de escenario, hemos visto que han empezado a aparecer, de alguna u otra manera, ciertos actores que habían estado ocultos: el jefe Diego peleándose y sirviendo de contención contra Fox y hasta la misma maestra Elba Esther salió para ofrecer una entrevista de radio.

 

El resultado visible ante este cambio de escenario es que se rompe la inercia, el PRI se mantiene y lo difícil será seguir siendo consistentes; no son lo mismo los ataques del PAN que los ataques de la izquierda que tendrán mucho de fuego amigo.

 

Para el PAN las cosas se ponen difíciles porque ahora tiene que tratar de frenar a AMLO para alcanzarlo y volver a superarlo; esto implica abrir un frente de ataque extra, lo que consume recursos y tiempo, hay que pegarle a Peña, y a AMLO y, al mismo tiempo, contener los ataques que estará recibiendo por dos partes. Además, se acercan los debates, lo que implica que llegará en una posición parecida a la que tuvo Bravo Mena en el Estado de México, el PRI y el PRD se enfrascaron en un gran pleito y el PAN ni pintaba, todos se olvidaron de ellos.

 

Por otra parte para el PAN va a ser muy difícil, contener la decepción hacia adentro de su estructura. Esto quiere decir que los mismos operadores, viendo que no está funcionando la campaña, prefieran dejar de promover ya que, por un lado, la gente no está reaccionando y, por la otra parte, los ponderadores se pueden preguntar, ¿y para qué gasto los recursos si esto va mal?

 

EL caso de Quadri, es el mejor ejemplo de lo que pasa con las campañas ciudadanas o de un candidato no político, son campañas de candidez y de buena ventura, el rey para ellos es mantener el registro, lo cual es una reto mayor por el cambio de escenario.

 

Esperemos ver hasta cuando el PRI mantendrá su política de no dañar el país con enfrentamientos, no es lo mismo no pelearse con el que está gobernando, que con el rijoso de la esquina.

 

martes, 17 de abril de 2012

Bitácora de Campaña 2

Luego de las vacaciones entramos técnicamente a la primer semana de campaña con todo el aparato democrático y productivo en funciones, ¿qué percepción han logrado crear los candidatos a la presidencia en el electorado hasta el momento y, lo que están viendo será un símil de lo que puede llegar a ser su presidencia?



Inicia la tercera semana de campañas electorales,  terminan las vacaciones y entramos en un periodo en el que todo el país vuelve a la normalidad, niños en la escuela, actividad económica regular, funcionarios en sus puestos y líderes de opinión de regreso a sus programas; técnicamente, esta es la primer semana de campañas con todo el aparato democrático y productivo en funciones.

Las campañas ya corren a toda velocidad, este primer periodo y las vacaciones, sin toda la atención del electorado y de los medios encima, sirvieron para hacer los ajustes correspondientes y que los candidatos entraran en calor; a partir de ahora todo lo que se haga costará puntos.

La percepción general que me queda es:

Peña Nieto va viento en popa y tomando más confianza, se le ve contento en los mítines, en las presentaciones, sus respuestas a los temas de coyuntura son a tiempo, medidas y bien resueltas, se ha visto que los que sufren por el acercamiento a la gente es su servicio de seguridad. El resultado se ve en las encuestas, como promedio ganó cinco puntos.

Josefina Vazquez Mota, aún tiene cierta descoordinación en su logística, ya menos que las primeras dos semanas; se nota que el giro que dio en su equipo está ayudando, cambió de discurso, ahora se presenta como una mujer luchadora, amenazadora, emparejada con los hombres. Cambiaron los spots, eliminaron lo dramático y el concepto de “selfmade”, pero con el problema de que en uno de ellos no se sabe a quién se está dirigiendo, no habla a la cámara; en los grandes auditorios sigue gritando, me da la impresión que es por el ansia de conectarse con la audiencia.

Lo que sí no entendí es el mensaje de que ya había arreglado el problema en el partido y que ahora sí ya se tiene al partido alineado, si esto es serio, es un asunto muy preocupante, ya que indica pleitos internos entre los grupos de poder del partido y esto los puede hacer perder, pasó lo mismo con el PRI en el año 2000. Tristemente, el PAN y su Candidata abrieron fuego a las campañas negras y al uso del concepto de acusar al PRI de mentiroso, eso implica muchos riesgos, gasto de tiempo y recursos, además de que, al ser el partido en el poder, los pueden golpear de muchas maneras. Las encuestas muestras el desencanto de la gente hacia la candidata, algunas  dan hasta 4 puntos abajo, y, aunado a lo que sube AMLO, se está acercando a la banda y límite tradicional del PRD.

AMLO, por su parte y como efecto también de la bajada del PAN, ha subido dos puntos en promedio, la campaña sigue su curso, con su tradicional estrategia, la mano derecha de amor y la concordia, perdonando la vida a todos y reafirmando que no va a nacionalizar, ni a hacer ninguna acción extrema y, por su parte, la mano izquierda se queja y golpea a Peña Nieto, al PAN y a la maestra Elba Esther, etc., etc. Él también usa el recurso de la mentira, pero con su tradicional formula personal: “me dijeron que Peña va a nombrar a la maestra Elba Esther en la SEP”, para después desmentirlo seguramente, pero el efecto noticioso ya está dado.

Quadri, pues con su dos por ciento, poco a poco haciendo presencia y lidiando tanto con la asistencia del nieto de la Maestra en sus eventos como con las preguntas incomodas de los medios

Ahora que entramos en una etapa más estable de las campañas, hemos visto que, también, ya se incorporaron en la parte regional a los candidatos locales. En un viaje que realicé a Xalapa, Veracruz, ya pude ver un poco más de propaganda de todos los partidos en las diferentes localidades, en donde ya se ve la incorporación de los candidatos locales y más propaganda.

Los electores a los que, normalmente, no les interesa la política en general y solamente ponen atención conforme se va acercando la fecha de la elección, en esta etapa solo perciben los problemas de las campañas y, de manera simple, lo que están viendo puede ser un símil de lo que puede ser la presidencia de cada candidato y la interpretación sería así: Peña Nieto, sería una presidencia en donde todo está contemplado, medido y cuidado; la de Josefina Vazquez Mota, sería un presidencia con tumbos, cambios y arreglos cada vez que hay un imprevisto; la de AMLO, sería una presidencia de confrontación, queja y justificaciones; a su vez, enla de Quadri, no se alcanza aún a ver un rumbo determinado.

¿Será que eso ven los electores en esta etapa?

Consultor

miércoles, 11 de abril de 2012

Bitácora de campaña 1


Terminan las dos primeras semanas de campañas electorales y ya empezó a verse qué candidatos están sólidos y qué candidatos tienen mucho camino tortuoso por recorrer. Estaré haciendo una bitácora cada semana para hacer una revisión de lo que sucede rumbo a la votación del 1º de julio del 2012

La primera semana, se pudo ver a un Peña Nieto muy consolidado, con una campaña fuerte y muy bien estructurada; a la gente le gusta que la imagen esté bien presentada y, al parecer, el hecho que se hable de los estados y sus fortalezas está gustando. Se refuerza el concepto de que este candidato está haciendo una campaña de afuera hacia adentro, su fortaleza es en el poder de las alianzas en los diferentes estados y, podemos decir, que en contra del poder central; y no del poder federal solamente, sino es una campaña, también, que pretende abatir el poder centralizado del mismo PRI,  mismo que, por muchos años, está basado en los sectores arcaicos de la CNOP, la CNC, y etc.

La gente alaba la buena producción de los anuncios y, en esta semana, tuve a oportunidad de manejar desde la ciudad de México hasta Puerto Escondido en Oaxaca y la única propaganda que me tocó ver fue la del candidato del PRI, los demás partidos aún no colocan nada.

Por lo que respecta a Josefina Vázquez Mota, su inicio de campaña se ha visto lleno de altibajos a partir de la famosa y desastrosa toma de posesión en el estadio azul. La campaña da inicio del la ciudad de México con poco auditorio y, luego, visitando su casa cuando era niña, asunto que pasó inadvertido y con muchos comentarios en los medios que no dan buena imagen a la campaña; que si la casa está a punto de derruirse, que nadie se acuerda de ella, etc., etc. Otro evento, en el WTC,  se tuvo que cancelar ya que los ex empleados de Mexicana de Aviación se adueñaron del presídium y no permitieron la relización del acto, etc., etc.; en fin, una campaña llena de vicisitudes que empañan el arranque.

A media semana, un visible mareo durante un evento dio mucho de qué hablar respecto a su salud; ya como respuesta, al día siguiente se tuvo que armar una sesión de gimnasio para demostrar que está en buena condición física; tal vez sí, pero, en el fondo, es una campaña reactiva que está gastando mucha energía en corregir errores y contingencias internas de la misma campaña. De paso, trata de atacar a Peña Nieto pidiendo un antidoping, el cual ya había sido pedido y, entonces, la petición se pierde en el espacio público. Eso no es bueno para una campaña que quiere ser ganadora.

A nivel mensaje, la campaña no está siendo efectiva, al parecer no se conecta, el mensaje no permea.   Y por lo que corresponde a los anuncios, no han gustado, son muy críticos, de colores oscuros y de tono dramático, lo que provoca, en m opinión, que a la gente no le estén gustando. Al mexicano, como hemos ocho con anterioridad, no le gustan las campañas que quieren demostrar que el candidato se ha construido por sí solo; imbuido dentro de nuestra cultura está el deseo de saber si el líder va a resolver los problemas y cómo, no de donde viene y si le ha costado trabajo llegar o no. Difícil semana; seguramente impactará en los números del sondeo semanal. Para cerrar la semana, anuncia cambios en su cuarto guerra y se habla de que corderistas y creelistas se adhieren a la coordinación de la campaña; es seguro que en el PAN y en Presidencia están preocupados por el desempeño de la primera semana.

López Obrador inicia su campaña en su estado, en donde sabía que tendría muchos seguidores; eso es bueno para él, pero también se puede interpretar que no hay otros lugares donde pueda tener tanto arrastre. Inicia atacando a Peña Nieto por el gasto de la campaña y durante la semana vuelve a surgir el cuestionamiento a la salud del candidato.

Su mensaje sigue siendo percibido como queja o confrontación y no estoy seguro que el gran elector joven le guste esa queja; además, se ve viejo y aferrado al mismo cliché cansado, su mensaje amoroso creo que no está permeando y con su apuesta de mensaje, sin querer, está poniendo en contra a jóvenes vs marginados.

Su campaña en televisión, donde pide perdón y ofrece perdón, no sé si esté siendo bien recibida; en mi opinión, somos un pueblo de tendencias vengativas y que no perdonamos, además de que, de alguna manera, puede ser muestra de debilidad.

De Quadri, ¿qué decir? Su campana la empieza buceando y no entiendo si lo hace para demostrar su vocación ecologista o para buscar el voto de los peces, mismos que, al parecer, son los únicos que lo conocen; un acto que, según las imágenes, se ve desorganizado y sin razón de ser; cinco minutos en el fondo del mar es un acto demagógico contra el mar y su ecología, campaña desmantelada y con mensajes  sin ton ni son.

El anuncio de televisión llama la atención, pero después de verlo varias veces, no acabo de entenderlo, el mensaje no es claro, ¿es ecologista hecho maestro o un maestro hecho ecologista el que quiere gobernar? Perdón, pero no me queda claro.

Por su parte, el IFE anuncia los debates con bombo y platillo; ahora habrá que ver si los candidatos asisten o no, qué tipo de debate se armará y si se convertirán en monólogos electorales. Puede ser más ilustrativo el que se enfrenten con los periodistas del programa Tercer Grado de Televisa , así como lo hizo Calderón.



Contra el tiempo, la pregunta inefable es; ¿qué asunto tan importante hizo que se bajara Marcelo de la contienda?

Débil inicio de las campañas en medio de las vacaciones de Semana Santa; y vamos a mitad de la segunda semana en Pascua, a ver cómo se comportan los candidatos.

Consultor y analista político
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