Pieza clave en la transición democrática de México, figura relevante en el PAN, hábil líder senatorial, abogado de renombre y ex candidato presidencial, Fernández de Cevallos es una referencia obligada en la vida nacional.
Además de una aguda inteligencia, su inclinación a ser directo, franco y bronco, le ha valido a Diego Fernández de Cevallos el reconocimiento a su brillantez dentro de la política mexicana y el mundo de la abogacía pero también el cuestionamiento por ser un hombre de poder que lo demuestra y lo hace sentir.
Al legendario líder del PAN le cae como anillo al dedo aquello de que es “ave de tempestades” por el papel que ha jugado en la política mexicana, por sus litigios en los que presuntamente recurrió al tráfico de influencias, por su influjo, autoridad y poder en los regímenes priístas y panistas y por su contribución a la gobernabilidad actual.
En su actuación como diputado federal y ex candidato presidencial del blanquiazul despuntó y ganó notoriedad en el escenario político nacional, pero se le acusó de ser el legitimador del gobierno de Carlos Salinas de Gortari y declinar a su aspiración para que ganará Ernesto Zedillo Ponce de León.
Se le ha acusa también de cultivar el poder en su favor, de litigar en contra del Estado, de abrir carreteras animado por el amor y de tener fuerte presencia y poder de decisión en el gabinete del presidente Felipe Calderón.
Lo que no se le refuta al Jefe Diego es que es uno de los grandes impulsores del cambio en México, el que permitiría abrir el camino a la civilidad democrática con base al diálogo de las distintas fuerzas políticas, la construcción de instituciones que hoy rigen en lo electoral y que, al paso de los años, permitió al PAN llegar al poder.
La importancia de Diego Fernández de Cevallos dentro de Acción Nacional, y en las últimas tres décadas en la política mexicana, radica en los momentos críticos de la transición y de ciertos episodios del desarrollo democrático del país.
El malestar manifestado hacia su persona no tiene ahora mayor fundamento, con todo es un personaje muy importante dentro del blanquiazul, fuera de éste y en el gobierno. No por nada el también poderoso líder de los senadores del PRI, Manlio Fabio Beltrones, lo califica como “hombre clave para la gobernabilidad democrática”.
Amado u odiado, reconocido o no, su paradero incierto y ausencia es del más alto impacto en el devenir del país, y quienes hayan conspirado en su contra saben bien del efecto de su acción.
PERSONAJE DE COYUNTURA
Nacido en una familia de abolengo panista, una vez concluida su licenciatura en Derecho, a Diego Fernández de Cevallos le sonrió la fortuna al iniciar sus actividades profesionales en la abogacía al lado de Manuel Gómez Morín, fundador del Partido Acción Nacional, lo que también le equivalió conocer y entrar a la política de grandes ligas.
“Para la transición a la democracia en México se requirió de actores relevantes, tanto del antiguo y totalitario régimen como de aquellos que estaban tocando la puerta del poder, y uno de esos personajes fundamentales es Fernández de Cevallos, quien ayudó a crear piso para nuevas instituciones y para que ese cambio no fuera accidentado”, afirma el analista político Federico Berrueto.
Resalta que el abogado panista no es ahora personaje por la coyuntura, sino un personaje clave de la política mexicana que abono en gran parte a que la transición democrática en México no se hiciera a través de la ruptura de la legalidad, sino a través de ellas.
“El que México haya podido consolidar una democracia y que haya ocurrido de manera pacífica y a través de reformas legales, en buena parte es resultado de un grupo de mexicanos que destacaron, y de manera importante Diego Fernández de Cevallos”, considera en entrevista Federico Berrueto.
La influencia política que ha ganado al interior del PAN la ha cultivado desde 1959, año en que empezó su militancia en ese partido, quien lo hizo diputado federal en la LV Legislatura.
Bajo la dirigencia nacional de don Luis H. Álvarez, Acción Nacional nombró a Diego Fernández como coordinador de los diputados del partido en la segunda mitad del sexenio de Carlos Salinas de Gortari, y sus correligionarios y homólogos del PRI le pusieron su actual mote del Jefe Diego, pues ya se notaba su influencia política al ser negociador del PAN con el entonces presidente.
Esas fechas fueron el inicio de la actual figura controversial de Fernández de Cevallos, debido a que en su posición en San Lázaro apoyó y acompañó numerosas iniciativas de ley presentadas por el presidente del PRI.
La animadversión de la izquierda mexicana hacia Fernández de Cevallos surgió en ese periodo como legislador, ya que le adjudican la legitimación del gobierno de Salinas de Gortari, al que se le acusó de llegar al poder por medio de un fraude electoral en perjuicio de Cuauhtémoc Cárdenas.
En su papel como coordinador parlamentario de los panistas, Fernández de Cevallos fue decisivo porque dio su aval a la quema de los paquetes electorales de la elección presidencial de 1988, documentación que presuntamente comprobaba el fraude en las urnas en favor de Salinas de Gortari; además, es ubicado como operador de las concertacesiones ocurridas en ese régimen.
Marco V. Herrera, analista político, sostiene que el papel de Fernández de Cevallos en el sistema político mexicano no se puede entender sin hablar de la coyuntura de momento, porque si se le ve de otra manera o como un personaje de partido político, “siempre va haber algo que esté mal”.
En entrevista, afirma que en su papel como negociador del PAN con el gobierno de Carlos Salinas, tomó decisiones de coyuntura, lo que en su momento fue calificado como una traición por parte de otros panistas.
“Ha estado en decisiones muy polémicas, pero en el entendido, de él, de que fueron por el bien del país y por el bien del sistema político de ese momento, aunque no haya sido favorable a los ojos del partido, del grupo político o de la oposición”, refiere el analista político.
A su vez, Andrés Ponce de León Rosas, investigador de la Dirección de Estudios Políticos de la Fundación Rafael Preciado, sostiene que el papel de negociador del Jefe Diego con el salinismo respondió a la concepción del entonces dirigente nacional Luis H. Álvarez y de diferentes actores políticos del PAN, en el sentido de que —entre otras cosas—, la administración de Carlos Salinas de Gortari tenía grandes problemas de legitimidad, además de que era un gobierno de facto.
“El PAN ha demostrado después de 70 años la disposición a dialogar en su lucha contra las peores formas del régimen autoritario; de Diego Fernández se recuerdan sus posturas como negociador con Salinas en torno a las complicaciones electorales de 1988, creo que la evaluación de esa posición y de esa disposición a dialogar con las diferentes fuerzas y el gobierno tienen que reconocerse y por la construcción de instituciones para el México de hoy”, considera en entrevista el investigador de la Fundación Rafael Preciado.
EL PICO DE ORO
Sin duda alguna, el Jefe Diego es uno de los impulsores del cambio político-electoral y uno de los pilares de la modernización del país, pues con su posición de diputado negociador se aprobó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la privatización de la banca y las reformas a los artículos 27 y 130 constitucionales, reformas que a la postre han sido de las más importantes en la última década.
Por sus posiciones políticas y su implacable y ácida oratoria, el Jefe Diego fue postulado candidato presidencial del PAN en 1993 para enfrentar a Cuauhtémoc Cárdenas del PRD y Luis Donaldo Colosio del PRI, y tras el asesinato de éste, a Ernesto Zedillo Ponce de León.
Debido a su extraordinaria oratoria y su bravuconería, durante la campaña presidencial de 1994 integrantes del Consejo Nacional del PAN apodaron a Diego Fernández de Cevallos como Pico de Oro.
Mal hablado y ególatra en esos tiempos, el candidato presidencial panista decidió pisar en junio de 1994 Ciudad Universitaria —donde concluyó su carrera de Derecho—,y fue recibido por una muchedumbre con todo tipo de improperios.
De igual manera, Diego Fernández de Cevallos fue el principal protagonista del primer debate entre candidatos presidenciales que se transmitió por televisión, y del cual Federico Berrueto opina que eso generó que se incrementará la simpatía a su persona, pero que en su momento se magnificó y se prestó a especulaciones cuando, después del debate cara a cara, el aspirante del PAN disminuyó su presencia mediática.
En esa elección presidencial el Jefe Diego quedó en segundo lugar, debajo de Ernesto Zedillo. Enseguida, fue acusado de haber metido freno a su campaña para facilitar el triunfo del último presidente priísta.
OMNIPRESENTE
Tras su paso como candidato presidencial el prestigio del político albiazul se acrecentó a pesar de que durante el sexenio del último presidente priísta su presencia pública fue menor, aunque llegó a ser mencionado para competir para otros puestos de elección popular.
Tras enfrentamientos ideológicos con quien sería el primer presidente emergido del PAN, Vicente Fox, Fernández de Cevallos ocupó uno de los cargos más relevantes de su vida política, el de senador de su partido en el periodo 2000-2006, donde fue coordinador de los legisladores de Acción Nacional y en dos ocasiones presidente de esa soberanía.
En la vieja casona de Xicoténcatl el Jefe Diego cosechó el poder que había cultivado por años en el PAN, en el escenario político y en la abogacía. En el Senado demostró su inteligencia y refinamiento político, y desde ahí ha hecho sentir su poder.
Debido a su posición como legislador y socio en su despacho de abogados con el primer ex procurador General de la República panista en el sexenio de Ernesto Zedillo, Antonio Lozano Gracia, el político del PAN fue acusado de incurrir en presunto tráfico de influencias para ganar litigios en favor de personajes incómodos para la vida pública, empresas y empresarios de dudosa reputación.
El bufete del Jefe Diego logró asestar en el año 2000 un gran golpe a la arcas públicas al lograr que la Secretaría de Hacienda reembolsara mil 800 millones de pesos de impuestos a una poderosa empresa de productos frutícolas.
Entre sus escándalos figura su presunto nexo con la clínica donde murió el Señor de los Cielos, y líder del Cártel de Juárez, Amado Carrillo Fuentes, y de la casa funeraria donde velaron sus restos.
Fue centro de un escándalo en 1993 al recibir más de 60 mil metros cuadrados de terrenos en Punta Diamante en Acapulco, Guerrero, de manos del gobernador priísta Francisco Ruiz Massieu, cuñado de Carlos Salinas.
Con todo su extenso bagaje, que puede ir de lo virtuoso en la negociación y hasta lograr polarizar a muchos sectores de la sociedad, lo cierto es que Diego Fernández de Cevallos es un líder de Acción Nacional y referente en el México de hoy al haber aportado muchos esfuerzos en la transformación de nuestro sistema político.
“Parte de la malquerencia que tiene Diego Fernández dentro y fuera del PAN, es que se trata de una persona que se expresa sin ninguna reserva y en ese sentido puede antagonizar o molestar. Tiene un rol destacado en la negociación, y además muchas veces hace ostensible esta condición”, afirma Federico Berrueto.
En un ejercicio de retrospectiva, el analista político destaca el papel de Fernández de Cevallos para dar fin al ejercicio priísta de las llamadas concertacesiones; es decir, aquellos resultados electorales que se ignoraban y que en la mesa de negociaciones se resolvía mediante una situación distinta a la elección, comicios que, afirma, eran muy dudosos a partir de las ineficiencia de los instrumentos electorales.
El director del Gabinete de Comunicación Estratégica resalta que, posterior a lo anterior, el político panista fue pieza clave en todos los cambios constitucionales para la creación de instituciones electorales que dieron vida al actual Instituto Federal Electoral (IFE) y otras legislaciones que hoy rigen en lo electoral, lo que “fue un proceso bastante exitoso”.
“Diego Fernández de Cevallos es un personaje muy importante por muchas razones, lo primero es haber sido candidato presidencial, haber sido líder del Senado a lo largo del sexenio de Fox, y no deja de ser un político con una enorme autoridad dentro del PAN, fuera de éste y en el Gobierno”, subraya Federico Berrueto.
A su vez, el analista político de Grupo Public, Marco V. Herrera, puntualiza que con la actual circunstancia por la que atraviesa el Jefe Diego queda claro es que el panista es un jugador “extremadamente” importante en el escenario político.
Resalta la posición del coordinador de los senadores del PRI, Manlio Fabio Beltrones, quien describe a Fernández de Cevallos como “un hombre clave y siempre preocupado por la gobernabilidad democrática”.
“Ahí está la relevancia de Diego Fernández de Cevallos, porque ha sido un hombre pragmático, es un hombre de poder y queda demostrado en este momento que lo tiene, que lo sabe usar y lo sabe aplicar; creo que una de las cosas que queda muy clara es que ha sido un político de coyuntura”, considera.
Marco V. Herrera sostiene que si el Jefe Diego no hubiera tomado las decisiones políticas que lo hacen polémico “quien sabe donde estaría el país”, y sobre todo en un mundo donde “nuestros políticos se han abaratado por tener sólo una posición política, lo que los hace políticos de medio pelo”.
Si bien no tiene un cargo público, es tal el poder político y de conexiones del hoy desaparecido que no lo necesita para demostrar su poder y hacerse sentir. Sus influencias en el Gobierno de Felipe Calderón son tales que el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, fue una recomendación del Jefe Diego, así como el procurador general de la República, Arturo Chávez Chávez.
De Diego Fernández de Cevallos se pueden decir muchas cosas, pero una de ellas es que es un actor fundamental en el desarrollo democrático del país, por lo que su desaparición demanda una movilización de Estado para dar con su incierto paradero, debido a que su circunstancia es de alto impacto en la vida nacional.
Al respecto, “es claro que es una figura pública, independientemente de cualquier consideración ideológica que nos defina, se ha ganado el respeto de actores de la vida nacional, y por eso quien lo haya afectado sabe quien es Diego Fernández de Cevallos”, subraya Andrés Ponce de León, investigador de la Fundación Rafael Preciado.
Una visión en México sobre la comunicación, la política y otras cosas más ...
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miércoles, 26 de mayo de 2010
lunes, 15 de marzo de 2010
¿Se acabo el sexenio de Calderón? Calderón Busca nueva estrategia
EL SEMANARIO
15 de Marzo 2010
Erick Zuñiga
15/03/10 :: 06:44
¿Se acabo el sexenio? Calderón busca nueva estrategia
Respecto a las distintas reformas pendientes, el costo para la Presidencia será agridulce, ya que por un lado podrá presumir que las reformas sí fueron aprobadas
MÉXICO, marzo 15, 2010.- El tiempo de la Presidencia de la República para generar cambios significativos en el país se está agotando, pues tras una serie de reveses, el periodo de gobierno de Felipe Calderón se ha reducido, lo que le llevaría a integrar una nueva estrategia política que incluya liderazgo y acuerdos políticos en beneficio del país.
Así lo consideró el analista político Marco Herrera, que en entrevista para El Semanario, explicó que desde la derrota electoral del Partido Acción Nacional (PAN) en 2009, que le dio al Partido Revolucionario Institucional (PRI) la mayoría en legislativa, se vio recortado el mandato de la Presidencia al verse rebasado y perder el control de la operación política.
Detalló que de los tres años que le quedaban al presidente Calderón, que en diciembre comenzó la segunda mitad de su sexenio, técnicamente le restarían un año 8 meses por tres hechos: la derrota en las elecciones legislativas de 2009, el adelanto de la campaña electoral con miras a 2012 y los comicios que en 2011 se realizarán en el Estado de México para elegir gobernador.
Si a esto, agregó el especialista, se le suma el riesgo de que el PRI ganaría por lo menos 10 de las 11 gubernaturas en disputa este año y la lucha en el PAN que se está dando entre el ejecutivo federal y el ala ultraderechista, se verá que el margen de maniobra de la Presidencia se ha reducido.
"Esta Presidencia es rehén de todos los grupos políticos y su capacidad de maniobra se ha reducido terriblemente", precisó.
Respecto a las distintas reformas pendientes, Herrera dijo que el costo para la Presidencia será agridulce, ya que por un lado podrá presumir que sí fueron aprobadas las reformas, pero por otro lado el partido tricolor las anunciará como propias y las utilizará electoralmente en 2011 y 2012.
Asimismo, consideró que el PRI no realizaría un cobro de factura al presidente Calderón por las alianzas en su contra, sino que empujaría las modificaciones que le convengan y permitan una mayor capacidad de maniobra en caso de regresar a Los Pinos en 2012.
Agregó que esto "afecta a los ciudadanos porque siguen parchando las normas y las reglas que rigen al país y, suponiendo que gane el PRI en 2012, será cuando realmente se empezaría a negociar una reforma a largo plazo. Mientras tanto, estos parches no llevan a México a un buen desarrollo ni lo coloca a un nivel competitivo en el ámbito internacional". (El Semanario Agencia, ESA)
15 de Marzo 2010
Erick Zuñiga
15/03/10 :: 06:44
¿Se acabo el sexenio? Calderón busca nueva estrategia
Respecto a las distintas reformas pendientes, el costo para la Presidencia será agridulce, ya que por un lado podrá presumir que las reformas sí fueron aprobadas
MÉXICO, marzo 15, 2010.- El tiempo de la Presidencia de la República para generar cambios significativos en el país se está agotando, pues tras una serie de reveses, el periodo de gobierno de Felipe Calderón se ha reducido, lo que le llevaría a integrar una nueva estrategia política que incluya liderazgo y acuerdos políticos en beneficio del país.
Así lo consideró el analista político Marco Herrera, que en entrevista para El Semanario, explicó que desde la derrota electoral del Partido Acción Nacional (PAN) en 2009, que le dio al Partido Revolucionario Institucional (PRI) la mayoría en legislativa, se vio recortado el mandato de la Presidencia al verse rebasado y perder el control de la operación política.
Detalló que de los tres años que le quedaban al presidente Calderón, que en diciembre comenzó la segunda mitad de su sexenio, técnicamente le restarían un año 8 meses por tres hechos: la derrota en las elecciones legislativas de 2009, el adelanto de la campaña electoral con miras a 2012 y los comicios que en 2011 se realizarán en el Estado de México para elegir gobernador.
Si a esto, agregó el especialista, se le suma el riesgo de que el PRI ganaría por lo menos 10 de las 11 gubernaturas en disputa este año y la lucha en el PAN que se está dando entre el ejecutivo federal y el ala ultraderechista, se verá que el margen de maniobra de la Presidencia se ha reducido.
"Esta Presidencia es rehén de todos los grupos políticos y su capacidad de maniobra se ha reducido terriblemente", precisó.
Respecto a las distintas reformas pendientes, Herrera dijo que el costo para la Presidencia será agridulce, ya que por un lado podrá presumir que sí fueron aprobadas las reformas, pero por otro lado el partido tricolor las anunciará como propias y las utilizará electoralmente en 2011 y 2012.
Asimismo, consideró que el PRI no realizaría un cobro de factura al presidente Calderón por las alianzas en su contra, sino que empujaría las modificaciones que le convengan y permitan una mayor capacidad de maniobra en caso de regresar a Los Pinos en 2012.
Agregó que esto "afecta a los ciudadanos porque siguen parchando las normas y las reglas que rigen al país y, suponiendo que gane el PRI en 2012, será cuando realmente se empezaría a negociar una reforma a largo plazo. Mientras tanto, estos parches no llevan a México a un buen desarrollo ni lo coloca a un nivel competitivo en el ámbito internacional". (El Semanario Agencia, ESA)
lunes, 19 de octubre de 2009
Calderón se Fortalece- Revista CAMBIO
Articulo de Victor Mayén en la REVISTA CAMBIO
Octubre 19, 2009
Calderón se fortalece
Por Víctor Mayén
A la mitad del sexenio, el presidente tomó la decisión más trascendental de su mandato sin anteponer los intereses político-electorales de su partido.
La histórica decisión de extinguir a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) y desactivar simultáneamente al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), fortalece al presidente Felipe Calderón, actualiza la agenda pendiente de la alternancia y la transición política, y acerca al país a un régimen democrático funcional.
Es justo a mitad del sexenio, cuando Felipe Calderón tomó una de las medidas, hasta el momento, más trascendentales debido a que tiene de por medio la evaluación social a través de las urnas y las encuestas.
Tras ejecutar eae a partir del discurso del Ejecutivo federal del 2 de septiembre pasado, en el que invitó a los mexicanos a pasar de la lógica de los cambios posibles, calculados por el impacto electoral, a pasar a la lógica de los cambios necesarios y urgentes para México.
Con esta palabras, el Presidente abrió el camino de la trasformación y el fortalecimiento de la investidura presidencial que había quedado debilitada desde que se abrió la transición en México en 2000.
Sabino Bastidas Colinas, analista político, afirma que esta decisión sofoca la exigencia que se le había hecho al Presidente de ejercer la democracia y tomar determinaciones.
“En todas las transiciones democráticas, los gobiernos emanados de la democracia se ven en la necesidad de enfrentar y desmantelar prácticas autoritarias del viejo régimen”, explica.
El investigador del CIDAC asegura que “la resolución de Felipe Calderón no es un asunto en contra de los sindicatos, o en contra de los trabajadores, sino contra un absurdo que era inviable económicamente”.
A esto, Marco Herrera, especialista en comunicación política, señala que el Presidente con su decisión gana mucho y pierde poco.
“El hecho de tomar decisiones que se vienen postergando desde hace tres o cuatro sexenios, implica muchos riesgos y si se hacen las cosas bien, puede quedar en el ánimo de la gente que está tomando decisiones adecuadas”, resalta.
En tanto, el legislador Gustavo Madero, sostiene que la determinación del Ejecutivo fue “valiente, audaz necesaria para modernizar el sector energético… una decisión que lo prestigia, que resalta su capacidad como estadista y como líder de los mexicanos”.
Por su parte, el presidente del PAN César Nava expresó que Acción Nacional respalda la decisión del presidente Felipe Calderón porque es una medida oportuna que redundará en el mejor servicio a los usuarios; se trata de una compañía que venía arrastrando pérdidas y deficiencias en el servicio.“Se trata de una medida aplaudible que respaldamos y acompañaremos. Es un paso valiente, es una decisión histórica la que anunció el presidente y Acción Nacional la respalda en forma enfática y sin ninguna duda”, resaltó el también diputado.
RENTABILIDAD
El politólogo Sabino Bastidas asegura que la decisión de extinguir Luz y Fuerza, a futuro traerá una rentabilidad político-electoral al gobierno de Felipe Calderón. Pero, advierte que la misma dependerá de cuál sea el desenlace del proceso de extinción de LyFC.
“Condicionaría la rentabilidad electoral o política al desenlace final de este proceso, no es un sólo momento, esto no hay que asumirlo como un hecho aislado, sino como un proceso que debe resultar exitoso en el mediano y largo plazo. Si efectivamente sale bien, si efectivamente el Presidente logra que esto se transite de manera pacífica, que efectivamente se liquide la empresa y los trabajadores tomen la liquidación que les corresponde y todo esto sale bien, sin duda estamos ante un Calderón diferente al que teníamos antes de tomar esta decisión”, señala.
Sin embargo, Marco Herrera, autor del libro Los efectos de la comunicación en la elección del 2006 en México, no coincide con el planteamiento de Bastidas, y descarta que la resolución de Calderón haya sido planeada para darle votos al Partido Acción Nacional.
Fue —argumenta— una decisión política que fortalece al Primer Mandatario ante la opinión pública, ante la ciudadanía, que lo deja “muy fortalecido”, aún a pesar de los grupos políticos discordantes con su planteamiento.
Mientras que Gustavo Madero, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, asegura que el 70 por ciento de la población refrenda la decisión de Calderón de extinguir a la Compañía de Luz y cree que este tipo de acciones permitirán a México avanzar y exponer a los mexicanos que están defendiendo el pasado y los privilegios.
En el estudio de opinión realizado por GCE-Milenio, el 69 por ciento de los encuestados está de acuerdo en que el gobierno ponga orden aunque existan movilizaciones y resistencias de carácter laboral.
El senador panista añade: “Atacar la decisión del Presidente es una posición reaccionaria. Es exactamente defender los privilegios y es defender el pasado y la corrupción. Creo que hay un gran reconocimiento a esta decisión del Ejecutivo, que más que un costo le traerá mucho apoyo”.
LIDERAZGO
Tanto Sabino Bastidas, como Marco Herrera, coinciden en que el presidente Calderón en el futuro debe tomar más decisiones, como la de extinguir a Ly FC.
Marco Herrera asegura que el país necesita dejar atrás los juegos políticos y “necesita que se tomen decisiones para salir del bache económico en el que estamos metidos, y mientras no se tomen las decisiones y se sigan haciendo los políticos, creo que México no va a salir adelante”.
En tanto, Sabino Bastidas refiere que la democracia no significa anarquía y si el Presidente reencauzó al país de nuevo hacia un régimen democrático funcional, no debe postergar aquellas decisiones de Estado.
Explica: “No confundamos, la democracia significa tomar las decisiones de manera transparente, de manera colectiva, con autoridades legítimas, eso es democracia. “Y el desorden en el que han caído muchos rubros de la vida cotidiana de México, la parálisis de muchos temas, los privilegios de muchos actores tanto de la derecha como de la izquierda, claramente poco a poco, harían inviable la democracia, me parece que el tomar decisiones en un sentido u otro nos acerca a un régimen democrático funcional”.
Entretanto, Gustavo Madero afirma que como país, “en México somos lentos para tomar algunas de las decisiones que son necesarias para la modernización de la economía, de los sectores estratégicos. El propio ex presidente Luis Echeverría durante su mandato, en 1974, había ordenado la liquidación de Luz y Fuerza, y no fue sino hasta hoy que el presidente Felipe Calderón asume un liderazgo, una responsabilidad histórica para avanzar en esta dirección”, precisa.
El coordinador del PAN en el Senado, pide a los actores políticos y a la opinión pública en general, cerrar filas y apoyar al presidente Calderón en esta resolución, “es muy importante que en esta decisión nos pronunciemos a favor de los mexicanos que queremos empujar precisamente la eliminación de los privilegios, de las transferencias e recursos públicos hacia sectores reducidos, que ostentan privilegios injustificados”.
Madero reconoce que a partir de esta determinación de Calderón, el país entra a un momento de definiciones importantes. “Es un momento en el que tenemos que sumar, consolidar y respaldar al presidente Calderón en estas decisiones, porque son las que van a permitir que el país recupere gran parte de su competitividad y de su productividad perdidas”.
A revisión
El politólogo Sabino Bastidas y el coordinador del PAN, Gustavo Madero, coinciden en que el presidente Calderón debe revisar la legalidad de otros sindicatos, como el de los maestros, o los petroleros. Hacer que transparenten las grandes transferencias de recursos que reciben de la Federación para su operatividad.
Madero pondera que el SNTE y el sindicato petrolero no son impunes. “Aquí no hay intocables, no hay privilegios, el chiste es que se acaben los privilegios”, reitera.
Sabino Bastidas señala que hay otros enclaves autoritarios u otros actores, que por supuesto están siendo “pícaros”, que tienen privilegios o condiciones que son abusivas, que viven del presupuesto.
Pero, ese hecho no justificaría, o no sería argumento para no emprender por algún lado las cosas, todavía faltan otros sindicatos, hay que tocar monopolios empresariales, hay que tocar otros intereses, no significa que no se tenga que empezar por algún lado”, declara.
En discordancia con ellos, Marco Herrera sostiene que la decisión de Calderón que aplicó indirectamente en el Sindicato Mexicano de Electricistas, “se pueda aplicar con otros sindicatos, porque la acción que tomó el Gobierno fue para Luz y Fuerza, y eso daña al sindicato.
“Creo que no hay ningún otro caso parecido referente a los sindicatos, en donde se pudiera tomar una decisión de la misma magnitud, creo que no se va a ir, o no pueden aplicar la misma regla con los demás sindicatos”, asegura.
Fortaleza
Sin embargo, tanto Marco Herrera, como Sabino Bastidas, coinciden en que la decisión de Calderón de extinguir Luz y Fuerza, lo fortalece, más allá de legitimarlo en el poder.
El politólogo Sabido Bastidas, reconoce que esta determinación fortalece en todos sentidos al Presidente.
“Creo que es un Presidente que toma decisiones, marcando un rumbo, que puede haber o no simpatías con las decisiones, puede haber enojo, puede haber gente que no esté de acuerdo, pero es un señor que está ejerciendo las facultades que le otorga la Constitución y la ley”, reconoce.
Añade que esta resolución debe entenderse como la facultad que tienen los poderes públicos emanados de la democracia, de ejercer gobierno. Insiste que la “democracia no significa anarquía, no significa postergar todas las decisiones del Estado; la democracia significa tomar las decisiones de manera transparente, de manera colectiva, con autoridades legítimas, eso es democracia”, reitera.
En esta ejecución del poder la determinación del Presidente, no sólo fue para extinguir a una compañía inoperante financiera y laboralmente, sino también para desaparecer a un enemigo político, reflejado en el liderazgo sindical de Martín Esparza.
Marco Herrera establece que queda muy claro que eliminar Luz y Fuerza, llevaba necesariamente al líder del SME, Martín Esparza, a pagar la factura de financiar el movimiento de Andrés Manuel López Obrador con recursos públicos que se le proveían al sindicato.
Bastidas expresa que cuando un gobierno toma una decisión, “discrimina dentro de las opciones posibles distintas formas y distintos escenarios”; el SME, afirma, había capturado a la Compañía de Luz, con una cantidad de privilegios, que eran groseros e insostenibles.
La percepción de la ciudadanía es que el 66 por ciento está de acuerdo en que los partidos deben mantenerse ajenos al conflicto
Octubre 19, 2009
Calderón se fortalece
Por Víctor Mayén
A la mitad del sexenio, el presidente tomó la decisión más trascendental de su mandato sin anteponer los intereses político-electorales de su partido.
La histórica decisión de extinguir a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) y desactivar simultáneamente al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), fortalece al presidente Felipe Calderón, actualiza la agenda pendiente de la alternancia y la transición política, y acerca al país a un régimen democrático funcional.
Es justo a mitad del sexenio, cuando Felipe Calderón tomó una de las medidas, hasta el momento, más trascendentales debido a que tiene de por medio la evaluación social a través de las urnas y las encuestas.
Tras ejecutar eae a partir del discurso del Ejecutivo federal del 2 de septiembre pasado, en el que invitó a los mexicanos a pasar de la lógica de los cambios posibles, calculados por el impacto electoral, a pasar a la lógica de los cambios necesarios y urgentes para México.
Con esta palabras, el Presidente abrió el camino de la trasformación y el fortalecimiento de la investidura presidencial que había quedado debilitada desde que se abrió la transición en México en 2000.
Sabino Bastidas Colinas, analista político, afirma que esta decisión sofoca la exigencia que se le había hecho al Presidente de ejercer la democracia y tomar determinaciones.
“En todas las transiciones democráticas, los gobiernos emanados de la democracia se ven en la necesidad de enfrentar y desmantelar prácticas autoritarias del viejo régimen”, explica.
El investigador del CIDAC asegura que “la resolución de Felipe Calderón no es un asunto en contra de los sindicatos, o en contra de los trabajadores, sino contra un absurdo que era inviable económicamente”.
A esto, Marco Herrera, especialista en comunicación política, señala que el Presidente con su decisión gana mucho y pierde poco.
“El hecho de tomar decisiones que se vienen postergando desde hace tres o cuatro sexenios, implica muchos riesgos y si se hacen las cosas bien, puede quedar en el ánimo de la gente que está tomando decisiones adecuadas”, resalta.
En tanto, el legislador Gustavo Madero, sostiene que la determinación del Ejecutivo fue “valiente, audaz necesaria para modernizar el sector energético… una decisión que lo prestigia, que resalta su capacidad como estadista y como líder de los mexicanos”.
Por su parte, el presidente del PAN César Nava expresó que Acción Nacional respalda la decisión del presidente Felipe Calderón porque es una medida oportuna que redundará en el mejor servicio a los usuarios; se trata de una compañía que venía arrastrando pérdidas y deficiencias en el servicio.“Se trata de una medida aplaudible que respaldamos y acompañaremos. Es un paso valiente, es una decisión histórica la que anunció el presidente y Acción Nacional la respalda en forma enfática y sin ninguna duda”, resaltó el también diputado.
RENTABILIDAD
El politólogo Sabino Bastidas asegura que la decisión de extinguir Luz y Fuerza, a futuro traerá una rentabilidad político-electoral al gobierno de Felipe Calderón. Pero, advierte que la misma dependerá de cuál sea el desenlace del proceso de extinción de LyFC.
“Condicionaría la rentabilidad electoral o política al desenlace final de este proceso, no es un sólo momento, esto no hay que asumirlo como un hecho aislado, sino como un proceso que debe resultar exitoso en el mediano y largo plazo. Si efectivamente sale bien, si efectivamente el Presidente logra que esto se transite de manera pacífica, que efectivamente se liquide la empresa y los trabajadores tomen la liquidación que les corresponde y todo esto sale bien, sin duda estamos ante un Calderón diferente al que teníamos antes de tomar esta decisión”, señala.
Sin embargo, Marco Herrera, autor del libro Los efectos de la comunicación en la elección del 2006 en México, no coincide con el planteamiento de Bastidas, y descarta que la resolución de Calderón haya sido planeada para darle votos al Partido Acción Nacional.
Fue —argumenta— una decisión política que fortalece al Primer Mandatario ante la opinión pública, ante la ciudadanía, que lo deja “muy fortalecido”, aún a pesar de los grupos políticos discordantes con su planteamiento.
Mientras que Gustavo Madero, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, asegura que el 70 por ciento de la población refrenda la decisión de Calderón de extinguir a la Compañía de Luz y cree que este tipo de acciones permitirán a México avanzar y exponer a los mexicanos que están defendiendo el pasado y los privilegios.
En el estudio de opinión realizado por GCE-Milenio, el 69 por ciento de los encuestados está de acuerdo en que el gobierno ponga orden aunque existan movilizaciones y resistencias de carácter laboral.
El senador panista añade: “Atacar la decisión del Presidente es una posición reaccionaria. Es exactamente defender los privilegios y es defender el pasado y la corrupción. Creo que hay un gran reconocimiento a esta decisión del Ejecutivo, que más que un costo le traerá mucho apoyo”.
LIDERAZGO
Tanto Sabino Bastidas, como Marco Herrera, coinciden en que el presidente Calderón en el futuro debe tomar más decisiones, como la de extinguir a Ly FC.
Marco Herrera asegura que el país necesita dejar atrás los juegos políticos y “necesita que se tomen decisiones para salir del bache económico en el que estamos metidos, y mientras no se tomen las decisiones y se sigan haciendo los políticos, creo que México no va a salir adelante”.
En tanto, Sabino Bastidas refiere que la democracia no significa anarquía y si el Presidente reencauzó al país de nuevo hacia un régimen democrático funcional, no debe postergar aquellas decisiones de Estado.
Explica: “No confundamos, la democracia significa tomar las decisiones de manera transparente, de manera colectiva, con autoridades legítimas, eso es democracia. “Y el desorden en el que han caído muchos rubros de la vida cotidiana de México, la parálisis de muchos temas, los privilegios de muchos actores tanto de la derecha como de la izquierda, claramente poco a poco, harían inviable la democracia, me parece que el tomar decisiones en un sentido u otro nos acerca a un régimen democrático funcional”.
Entretanto, Gustavo Madero afirma que como país, “en México somos lentos para tomar algunas de las decisiones que son necesarias para la modernización de la economía, de los sectores estratégicos. El propio ex presidente Luis Echeverría durante su mandato, en 1974, había ordenado la liquidación de Luz y Fuerza, y no fue sino hasta hoy que el presidente Felipe Calderón asume un liderazgo, una responsabilidad histórica para avanzar en esta dirección”, precisa.
El coordinador del PAN en el Senado, pide a los actores políticos y a la opinión pública en general, cerrar filas y apoyar al presidente Calderón en esta resolución, “es muy importante que en esta decisión nos pronunciemos a favor de los mexicanos que queremos empujar precisamente la eliminación de los privilegios, de las transferencias e recursos públicos hacia sectores reducidos, que ostentan privilegios injustificados”.
Madero reconoce que a partir de esta determinación de Calderón, el país entra a un momento de definiciones importantes. “Es un momento en el que tenemos que sumar, consolidar y respaldar al presidente Calderón en estas decisiones, porque son las que van a permitir que el país recupere gran parte de su competitividad y de su productividad perdidas”.
A revisión
El politólogo Sabino Bastidas y el coordinador del PAN, Gustavo Madero, coinciden en que el presidente Calderón debe revisar la legalidad de otros sindicatos, como el de los maestros, o los petroleros. Hacer que transparenten las grandes transferencias de recursos que reciben de la Federación para su operatividad.
Madero pondera que el SNTE y el sindicato petrolero no son impunes. “Aquí no hay intocables, no hay privilegios, el chiste es que se acaben los privilegios”, reitera.
Sabino Bastidas señala que hay otros enclaves autoritarios u otros actores, que por supuesto están siendo “pícaros”, que tienen privilegios o condiciones que son abusivas, que viven del presupuesto.
Pero, ese hecho no justificaría, o no sería argumento para no emprender por algún lado las cosas, todavía faltan otros sindicatos, hay que tocar monopolios empresariales, hay que tocar otros intereses, no significa que no se tenga que empezar por algún lado”, declara.
En discordancia con ellos, Marco Herrera sostiene que la decisión de Calderón que aplicó indirectamente en el Sindicato Mexicano de Electricistas, “se pueda aplicar con otros sindicatos, porque la acción que tomó el Gobierno fue para Luz y Fuerza, y eso daña al sindicato.
“Creo que no hay ningún otro caso parecido referente a los sindicatos, en donde se pudiera tomar una decisión de la misma magnitud, creo que no se va a ir, o no pueden aplicar la misma regla con los demás sindicatos”, asegura.
Fortaleza
Sin embargo, tanto Marco Herrera, como Sabino Bastidas, coinciden en que la decisión de Calderón de extinguir Luz y Fuerza, lo fortalece, más allá de legitimarlo en el poder.
El politólogo Sabido Bastidas, reconoce que esta determinación fortalece en todos sentidos al Presidente.
“Creo que es un Presidente que toma decisiones, marcando un rumbo, que puede haber o no simpatías con las decisiones, puede haber enojo, puede haber gente que no esté de acuerdo, pero es un señor que está ejerciendo las facultades que le otorga la Constitución y la ley”, reconoce.
Añade que esta resolución debe entenderse como la facultad que tienen los poderes públicos emanados de la democracia, de ejercer gobierno. Insiste que la “democracia no significa anarquía, no significa postergar todas las decisiones del Estado; la democracia significa tomar las decisiones de manera transparente, de manera colectiva, con autoridades legítimas, eso es democracia”, reitera.
En esta ejecución del poder la determinación del Presidente, no sólo fue para extinguir a una compañía inoperante financiera y laboralmente, sino también para desaparecer a un enemigo político, reflejado en el liderazgo sindical de Martín Esparza.
Marco Herrera establece que queda muy claro que eliminar Luz y Fuerza, llevaba necesariamente al líder del SME, Martín Esparza, a pagar la factura de financiar el movimiento de Andrés Manuel López Obrador con recursos públicos que se le proveían al sindicato.
Bastidas expresa que cuando un gobierno toma una decisión, “discrimina dentro de las opciones posibles distintas formas y distintos escenarios”; el SME, afirma, había capturado a la Compañía de Luz, con una cantidad de privilegios, que eran groseros e insostenibles.
La percepción de la ciudadanía es que el 66 por ciento está de acuerdo en que los partidos deben mantenerse ajenos al conflicto
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