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viernes, 6 de julio de 2012

La lógica de los perdedores



En un país donde se votó por el menos peor, el voto de castigo es un asunto de democracia y del mundo al revés, donde el que pierde, termina ganando el premio mayor.


Hoy quiero presentar los resultados de la elección bajo una óptica distinta de la que tradicionalmente se analizan los resultados electorales, una óptica de reversa dirían por ahí. Todo el mundo ve la elección bajo el concepto en donde hay un beneficiario de los votos, el que ganó; pero debemos de entender que el voto de castigo aplica y que los ciudadanos lo ejercen en contra de un candidato o partido; de esta manera, analizaremos  los números bajo la lógica de los perdedores, lo que es lo mismo, el premio al ganador del mayor desprecio nacional. Para este ejercicio sumaremos los votos que cada partido no obtuvo, la suma de todos los votos para cada uno de sus competidores, los que no votaron por cada candidato.

Bajo este criterio, los número dicen que el PAN ganó el primer desafortunado lugar, ganó el mayor desprecio de los mexicanos, ya que un total de 36.6 millones de mexicanos votaron en contra de ese partido representado por su candidata Josefina Vázquez Mota, (en contra, el PAN, obtuvo 12 millones a favor, ocupando el tercer lugar en la votación general). En pocas palabras, el mensaje enviado por la ciudadanía fue: “fuera de los Pinos, no te queremos como gobierno, te dimos una oportunidad los últimos 12 años y no estamos contentos por la forma en que nos has gobernado”.

El segundo desafortunado lugar fue al PRD, representado por AMLO, que ganó el desprecio de 33.5 millones de votantes, (en contra, el partido y su candidato recibieron 15.5 millones de votos a favor, lo que lo colocó como la segunda fuerza política y por encima del PAN). Al parecer, el mensaje muy claro es: “no te queremos en la presidencia y, en tu caso, es por segunda ocasión”.

Y, finalmente, el tercer desafortunado lugar fue ganado por el PRI, representado por Peña Nieto,  que sumó en su contra 30.3 millones de votantes que no lo quieren como presidente, (en contra, el partido recibió 18.7 millones de votos a su a favor) y que, por haber recibido, entre los tres principales partidos, el menor número de votos en contra, su candidato se ganó la rifa del tigre y el premio es un boleto para llegar a la silla presidencial.

En un país en donde no hay buenos candidatos, la gente le miente a las encuestas, más del 40% de la población no vota y el elector, de plano, vota por el menos pior pues es lógico que el partido y el candidato que gana es el candidato que menos votos en contra recibe; aquel candidato que es menos rechazado es el que gana el honor de ocupar la Presidencia de la República. Es un asunto de la democracia y del mundo al revés, el que pierde gana el premio mayor.



jueves, 28 de junio de 2012

Lo que sigue


Ante la posibilidad de que exista, o no, un conflicto electoral y, de existir, de cómo se resuelva, existirá una situación que detonará el gran cambio, mismo que es urgente en la vida política del país.


Después de la elección del próximo 1 de julio, México iniciará una nueva etapa en su vida política. Es cierto que, en función de quien gane las elecciones, a esta nueva etapa llegaremos más rápido o más lento, pero, después de todo lo que hemos vivido en México, es innegable que la política y los partidos van a cambiar.

Los hechos son muy claros, nos encontramos en un cambio generacional muy importante, los viejos políticos, los que forjaron la etapa que estamos dejando, cumplieron más de 60 años, la generación de políticos nacidos con los movimientos estudiantiles del 68 ya empiezan a dejar sus lugares a las nuevas generaciones y la modernidad los está atropellando.

Otro factor muy importante que presiona en esta misma dirección, es el hecho de que las generaciones de jóvenes están buscando nuevas soluciones y van a presionar para que los partidos y los políticos ofrezcan una nueva forma de resolver los problemas y atender las demandas ciudadanas.

Después de las elecciones, el sistema de partidos buscará cambios radicales, algunos serán vía refundación, otros lo harán a través de la renovación; esto dependerá de dos situaciones, si ganaron o perdieron y de los saldos de los enfrentamientos de los grupos internos en la selección de candidatos. El sistema de partidos entrará en un proceso de digestión de sus problemas internos reflejados en el desgaste de una elección.

Otro hecho importante, es que el desgaste que ha generado esta elección, es que las leyes electorales se tendrán que revisar desde su base fundamental, todos vimos un proceso con parcialidad y excesos, fundamentalmente contrarios a lo que la reforma pretendía. Al final del día, cuando se revise esta ley, se deberán de tomar en cuenta a los jóvenes y todo lo que se dio en las redes sociales, una mirada joven será el denominador común de esta gran reforma electoral.

El factor de la guerra e inseguridad, así como la injusticia que conlleva, y sus efectos colaterales en la sociedad y la economía locales, van a ser un detonador para que los nuevos políticos busquen esquemas novedosos para generar mejores tratos y políticas públicas para dar certidumbre a la sociedad; en esencia; esto debe cambiar la óptica de la política.

Y, finalmente, la situación económica del país nos pondrá en la tesitura de que si no cambiamos nuestro sistema político y las formas de hacer la política, en donde los partidos deben de generar nuevos puentes hacia los ciudadanos más jóvenes y para resolver nuevas demandas sociales y necesidades económicas futuras.

En este último punto, va a haber un espectro de corte internacional que impactará en el proceso de instrumentación de las nuevas reformas estructurales que serán necesarias y urgentes, así como la situación económica regional. Todo indica que Brasil es el nuevo polo de desarrollo, pero también hay informes de que su situación real no es tan halagüeña por lo que, o nos apuramos a diseñar, aprobar e implementar las reformas para estar listos en esta competencia regional, o perderemos un lugar que, por naturaleza, nos toca.

Finalmente, ante la posibilidad de que exista o no un conflicto electoral y, de existir, de cómo se resuelva y quién resulte desechable, existirá una situación que, también, detonará el gran cambio, mismo que es urgente en la vida política del país.

martes, 26 de junio de 2012

Al fin


Al fin entramos en el periodo de silencio, al fin terminan las campañas. Independientemente del resultado del domingo, las campañas y la vida democrática en México no serán las mismas, esa será quizá, la mayor lección que hayamos aprendido de estos, casi, tres meses.

Este proceso electoral fue interminable a pesar de que fue más corto de lo normal. El próximo miércoles se da por terminada la campaña y entramos en periodo de silencio, de ahí hasta el domingo el día de la votación, sabremos algo nuevamente. Será extraño acostumbrarnos a un país sin campañas y, esperar, después del domingo para ver qué es lo que pasará con el posible conflicto post electoral.

A partir de hoy todo será un volado. Cuando inició el proceso, todo indicaba que sería una elección de tercios, hoy los números indican un puntero, con dos seguidores a un buen diferencial de puntos y un empate por el segundo lugar, la ciudadanía decidirá.

Al final del proceso las campañas mismas definieron muy bien a cada uno de los candidatos, un Peña Nieto con una campaña, guste o no, impecable de principio a fin, todo resuelto y con una alta capacidad de maniobra y reacción a cada uno de los temas coyunturales, hubo orden, buena imagen y poco a poco se fue rompiendo la imagen de un candidato que supuestamente tenía muchas debilidades. Cito aquí un comentario de uno de los periodistas de “Tercer Grado”: Peña Nieto nos salió respondón.

Por el lado de Josefina, tuvimos una campaña mal llevada, llena de incidentes, una imagen que nunca cuajó y hasta el final más o menos logro consolidar, por lo que ahorita está peleando el segundo o tercer lugar.

En el caso de AMLO, inició bien la campaña con la famosa República Amorosa, pero la falta de consistencia del candidato lo hizo caer en posiciones extremas y rijosas, lo que mostró su lado intolerante. Fue una campaña llena de claros y oscuros, que generaron que hoy por hoy nadie sepa cuál será su resultado. Como salida final, salen nuevamente los gritos de fraude, lo que genera incertidumbre e incoherencia sobre el concepto mismo del candidato.

Sea cual sea el resultado del domingo, las campañas y la política en México no seguirán siendo igual. Primero, porque, difícilmente, AMLO llegará como candidato al 2018, lo que puede hacer que no se vuelva a generar un producto electoral de esas características. ¿Se imaginan una campaña sin gritos de fraude, con todos los candidatos en perfecta y positiva sincronía, peleando limpiamente por la candidatura presidencial? Esta elección será el fin de los caudillos electorales, que si no mal recuerdo, él y Cuauhtémoc Cárdenas han sido los que más han participado hasta que el mismo tiempo les dijo, ¡ya no más!

También está cambiando la generación de políticos. De fondo, en esta elección lo que estaba en juego al interior de los partidos era la generación de políticos, los dinosauros contra los jóvenes, en el PAN y en el PRD no cuajó, perdieron los jóvenes, en el PRI, ese ha sido el gran pleito, Peña contra la nomenclatura del partido.

Y por último, tenemos una ciudadanía más organizada, ejemplo de ello las organizaciones formalmente exigiendo respeto a las reglas, los empresarios organizándose para vigilar el proceso, y hasta los jóvenes del #yosoy132 cambiando la calle por el registro como observadores electorales.

Esperemos que las votaciones sean contundentes y que el diferencial sea por una cantidad considerable de votos para que no exista conflicto, ya que, desafortunadamente, nuestra democracia es joven y nuestros candidatos son necios y antiguos, al parecer les cuesta trabajo entender que la mitad más uno implica mayoría.

Hoy más que nunca para lograr un rápido desarrollo de México, ante la inestabilidad del mundo, se necesitan mayorías, consensos y acuerdos que den certidumbre a todos los ciudadanos.

miércoles, 20 de junio de 2012

A dos semanas

Como aire fresco para un panorama electoral que se sentía viciado, aparecen organizaciones ciudadanas y empresariales que piden respeto a los resultados que se generen. Con esto queda claro que la ciudadanía estará al pendiente y no permitirá ninguna acción política que vaya en contra de la sociedad misma.

A dos semanas de la votación, entramos en la fase final de la campaña electoral. Desafortunadamente, siguen las amenazas previas de fraude y considero que faltarán todavía más ataques entre candidatos. También, hemos visto que en el movimiento estudiantil empiezan  a haber filtraciones y problemas entre sus integrantes, el debate entre candidatos será el evento más llamativo de la semana y, sobre todo, con la ausencia de Peña Nieto.

Como un aire fresco de conciencia ciudadana, aparecen organizaciones empresariales y de ciudadanos que piden a los candidatos, partidos políticos, autoridades electorales y medios de comunicación, respeto a las reglas, al proceso y a los resultados que se generen. Esto cambia el panorama electoral, ya que no sólo son los partidos los que cuidarán las elecciones para proteger sus intereses y, al final del día, usar esa información políticamente en el juego de la competencia electoral; la ciudadanía organizada está pendiente del proceso y se pretende no permitir ninguna acción política que vaya en contra de la misma sociedad.

Estas acciones ciudadanas implican un gran crecimiento de nuestra democracia; hoy no sabemos cuál será el resultado final de los comicios, pero los ciudadanos no queremos escándalos, ni cierres de calles, ni berrinches políticos por no haber ganado la elección. Esto es un gran avance.

En las pasadas elecciones, las izquierdas nos tomaron por sorpresa y, primero, fomentaron enfrentamientos y polarización previos a la jornada electoral; ahora, a pesar de los escándalos y gritos electorales, no han pasado a mayores confrontaciones, pero, pudiera ser que la estrategia, en caso de que pierdan, sea, de alguna manera, buscar un conflicto post electoral y levantamientos populares.

Por eso, estas iniciativas cívicas de llamado a respetar las elecciones son el mejor esfuerzo de la ciudadanía para no ceder a chantajes. Por todos lados hemos visto que las elecciones y sus procesos están blindadas como procedimiento; claro, esto no quita que no se puedan dar todas las típicas acciones de coacción, inducción del voto y el conocido mapachismo afuera de las casillas, ya que es, desafortunadamente, parte de la cultura electoral de todos los partidos en México. Pero eso es parte de las campañas y sucede fuera de las casillas; ya registrado el voto, su proceso está protegido y se va a poder revisar bajo procedimientos legales.

Ante esto, sólo nos queda ejercer nuestro voto, estar vigilantes de los resultados y aceptar los mismos, sean cuales sean, y no dejarnos chantajear, que la sociedad organizada estará vigilante de todo el proceso.

jueves, 14 de junio de 2012

Todos mienten

La única constante en estos 2 meses de campañas han sido las  mentiras, ¿será que esto refleja la verdadera cultura de nuestro país y nuestra democracia?, ¿Nos estaremos dando cuenta realmente de lo que estamos creando en nuestras generaciones del futuro?

Estamos a punto de terminar las campañas y, después del segundo debate, empieza la verdadera descalificación y los juegos sucios. Una de las peculiaridades más notables de esta campaña han sido las mentiras, todos mienten y todos, a su vez, afirman que los demás mienten.

La única constante en los dos meses y fracción que llevamos, es la de mentiras en cantidades industriales; en twitter los que dicen las cosas, no son quien lo dice, son bots; los que dicen groserías y atacan a los periodistas, al parecer tampoco son los que dicen que son y, por lo tanto, quién sabe si son ciertas esas opiniones.

Por otra parte, los candidatos han lanzado cruzadas que manipulan los dichos de los otros, son mentiras, el IFE ha cancelado los anuncios. En los medios y en los debates, los candidatos han dado datos falsos o truqueados, en pocas palabras han mentido.

Las verdades a medias, en el fondo, también son mentiras y hoy el negocio más redituable, al parecer, es sembrar el miedo y la duda gracias a las mentiras. Con base en mentiras se han convencido a jóvenes y partidarios para que cometan actos de agresión en contra de uno u otro candidato o en contra de uno u otro partido.

Hago estos comentarios porque esta terrible situación nos debe de llevar a una profunda reflexión, ¿somos un país de mentirosos? Esta tendencia que se está creando al fragor de una batalla electoral, ¿reflejará la verdadera cultura de nuestro país y de nuestra democracia? ¿Nos estaremos dando cuenta realmente de lo que estamos creando en nuestras generaciones del futuro? ¿Nuestros jóvenes estudiantes estarán viendo, con esa candidez e idealismo natural, el fondo de los que los están empujando a actuar? Es curioso, estos movimientos estudiantiles nacen en universidades privadas, las cuales nunca antes habían sido semillero de ataques hacia los partidos políticos, no tenían masa crítica, pero ahora, al parecer, ya la tienen y juegan un papel importante en la conciencia. ¿Pero están siendo libres verdaderamente o están siendo movilizados con mentiras también? Ya empezamos a ver escisiones en el mismo movimiento, lo que demuestra que no hay cohesión de fondo.

Con base en estos razonamientos, hoy cuesta trabajo creerle a alguno de los principales actores políticos y sociales, el liderazgo en nuestro país está en entredicho y las voces creíbles están apagadas en medio del escándalo político.

Los candidatos, como lo he repetido en diferentes ocasiones, no generan pasión, en sus apariciones en los medios repiten sus spots y sus frases cortas tipo comercial, hoy vemos una pasión falsa en AMLO, una pasión fingida en Josefina y una falta de pasión en Peña Nieto.

No sé usted, pero hoy desde la óptica del ciudadano espectador, no se aprecia un buen escenario y sabemos que aún falta mucho por ver; como siempre, la tarea queda en nosotros, los espectadores, y la gran obra que tenemos que hacer en este juego de la democracia es, primero, no creer en lo que nos dicen a la primera, hay que investigar, leer mucho, la herramienta de internet nos da toda la información, investiguemos antes de hacer juicios.

También, tenemos que analizar las propuestas y la información a través de los ojos de la rectitud y la coherencia, hoy nos dicen un qué, fácil y maravilloso, pero, ¿qué pasa con los cómos? ¿Nos convencen?

Y, finalmente, ¿qué sentimos fuera de los apasionamientos? ¿Lo que se está proponiendo tiene coherencia? ¿Sabemos que lo van a cumplir? Analicemos las historias y los equipos de trabajo.

Como en cualquier democracia, el poder de ésta y del estado mismo está en los ciudadanos y en el cómo actuemos, que es muy sencillo, primero, con acciones dentro de la ley, segundo, en el cómo utilizamos las herramientas que han creado las instituciones y, tercero, sin mentiras.

miércoles, 13 de junio de 2012

Después del Debate

Lo mejor del debate fue lo que se dijo en twitter, de los candidatos no pudimos sacar más de lo que hemos visto en sus spots. Ha llegado la hora tomar una decisión bien informada y de hacer a un lado los prejuicios con los que hemos sido alimentados en estos últimos 2 meses.

Terminó el segundo debate y, como estrategia electoral, cada uno de los candidatos se declaró ganador y se fue a celebrar. Antes de cerrar mi computadora, escribí mis dos últimos tuits del día: uno fue “si no hubiera sido por twitter, hubiera estado muy aburrido” y el final fue “empate técnico: candidatos 0, ciudadanos 0”.

Es cierto, el debate fue el más visto, con mayor raiting: que bueno, fue emitido en cuasi cadena nacional al tener cobertura en canal 2 y 13; se asume que, al parecer, el debate fue visto por primera vez por mucha gente; maravilloso, ojalá vote mucha gente, además, la presión del movimiento #yosoy132 fue la que logró esta cobertura, bien. Por lo demás, no se aportó nada nuevo, no se dijo nada que no se haya dicho antes en spots, o en presentaciones personales. El formato estuvo más complejo, parecía una torre de babel, cada quien con sus disque propuestas, hablando como merolicos, en rounds de sombra.

Lo que sí se logró fue el hecho de ver la falta de congruencia de algunos de los candidatos. En el caso de AMLO, es impresionante ver la dicotomía del personaje, ahora se trató de presentar como un estadista, él lo sabe todo, él ya hizo todo, pero las cuentas no le salen y las propuestas son del siglo pasado. Guardó ahora su cara golpeadora y eso hace que se note incongruente, a los que lo hemos visto ya de tiempo atrás, es parte de su personalidad, no hay cambio.

De los demás personajes, podemos decir que tanto Quadri como Peña Nieto guardaron su estilo y salieron a proteger lo ganado; ni modo, ésa es la estrategia, no había más, había que administrar. Por cierto, yo no sé quien le recomendó esa camisa a Quadri, se veía más fatal que de costumbre; Peña salió con corbata verde, guardó el rojo y, por primera vez, mostró un rasgo de pasión, que mucho le hace falta. Josefina salió como debió haber salido desde el inicio de su campaña, y no le quedó de otra más que salir como mamá Lucha, a trompearse con todos para rescatar lo mucho que ha perdido. Triste porque ha desperdiciado mucho en lo que lleva de la campaña por su afán, desde el principio, de atacar a todos, gastó mucho dinero y tiempo sin consolidar su propuesta.

Lo memorable del debate fue el placer de ver cómo se movía tuiter, muy divertido leer los comentarios, imposible seguirlos todos. Si no fuera por eso, hubiera sido muy aburrido. Los postdebates, algunos malos e igual de aburridos, otro, aportando mucho y con buenos análisis. México aprende, esta campaña aporta y debemos de asimilar estos avances.

Es tiempo de que, si no ha decidido, tome su decisión informada, hay muchos lugares donde ver las propuestas, hoy el mundo de internet da muchas posibilidades y toda la información, el problema es que a veces no tenemos tiempo o no queremos hacerlo.

También, es tiempo de empezar a medir dos cosas: a los que ya anuncian pleitos por no ganar y configurar los escenarios de los que van a perder y sus consecuencias, sobretodo en la disputa por el segundo lugar, sean quienes sean los actores, y evaluar al partido que quede en tercer lugar, con las consecuencias que esto generará.

Los estudiantes de México ya tuvieron su primer prueba de fuego, ya se lanzó un movimiento disidente del movimiento #yosoy13 llamado #generacionmexico, quienes no son afectos a ningún partido y lo que buscan, entre otras cosas, es la democratización de la información, no de los medios, además de que es un proyecto más allá de la elección; eso suena más razonable y no van en contra de ningún candidato. Se dice que la izquierda secuestró al movimiento original.

lunes, 11 de junio de 2012

7 preguntas a los candidatos

Escuchar la respuesta a estas 7 preguntas, por parte de los candidatos, nos hubiera podido demostrar la visión de estadista que tiene cada uno de ellos. Sin embargo, no la hubo.


Cuando se definieron los candidatos a la elección de 2012, pedí entrevistas con cada uno de ellos para hacer 7 preguntas y entender la razón por la cual quieren ser presidentes de México. Como se podrán imaginar, hubo todo tipo de respuestas y algunos, definitivamente, ni siquiera se dieron el lujo de contestar la carta enviada. No se llevó a cabo ninguna de las entrevistas solicitadas.

Hoy, en pleno segundo debate, quiero hacer públicas las preguntas, ya que les pueden servir ante el reto del nuevo compromiso de enfrentar a la ciudadanía.

1. ¿Por qué ser Presidente de México en un país en donde no se pueden lograr consensos y en donde los grupos políticos juegan a la inestabilidad y no dejan gobernar? Los ciudadanos queremos conocer qué características tiene usted para enfrentar esta situación, ¿qué lo hace especial o cuáles son sus cualidades como político y como persona para cambiar esta tendencia? También, quisiéramos saber ¿qué va a hacer para no cometer los errores de los pasados presidentes y  qué lo hace diferente de los anteriores?

2. ¿Cómo va a enfrentar el problema del Narcotráfico? ¿Va usted a seguir con la guerra? ¿Cómo va a enfrentar la corrupción en las policías y los gobiernos? ¿Tiene miedo por su seguridad personal? Y, bajo esta tesitura, ¿de dónde sacar la fuerza personal y del Estado para enfrentar a estos poderosos grupos delincuenciales?

3. ¿Qué hará para crear más empleos? ¿Lo hará apostando a la inversión extranjera o al incremento del mercado interno? ¿Cómo enfrentará los monopolios públicos y privados y, si así lo hiciera, de dónde sacará la fuerza personal y del Estado para enfrentar a estos grupos económicos? En este contexto, ¿va a buscar una reforma del trabajo y cómo lo va a lograr si no tuviera mayoría en el Congreso?

4. ¿Cómo enfrentar el problema de Pemex, el fin del petróleo y las nuevas energías? Ante el poder del sindicato petrolero y el inminente cambio de las las fuentes de energía en el mundo, ¿qué tipo de política pública y reforma va a proponer?, ¿cómo va a lograr la transferencia de las nuevas tecnologías?

5. ¿Qué tipo de régimen político va a promover? ¿Incentivará la permanencia del Presidencialismo en México? ¿Qué tipo de reforma política va a promover? ¿Qué tipo de reformas ha pensado proponer a la ley electoral? ¿Qué hacer con los partidos políticos que no están cerca de la ciudadanía?

6. ¿Cuál es su fórmula para abatir la pobreza en México? En un país con más de 50 millones de pobres, ¿seguirá con los programas asistenciales? ¿Cómo lograr evitar la tentación de usar el dinero de los programas asistenciales para asuntos clientelares? ¿Qué planes tiene para reconstruir el tejido social?

7. ¿Qué modelo económico va a fomentar? Ante una inminente crisis mundial y con el problema interno de violencia y delincuencia organizada que inhibe las inversiones en el mercado nacional, ¿qué planes va a implementar para desarrollar la economía?, ¿qué modelo económico va a impulsar?, ¿cómo va a lograr los consensos y qué tipo de reforma hacendaria va a proponer?

Todo esto deberá demostrar la visión de estadista que tiene cada uno de los candidatos.

martes, 5 de junio de 2012

A un mes

A menos de un mes de la elección empezaremos a ser espectadores de unas campañas llenas de ataques y descalificaciones. ¿Qué podemos esperar para el debate, será que bajará el rating con el aumento de cobertura?


Días más, días menos, pero estamos a un mes de la elección. La campaña se ha hecho eterna, al principio corrió lenta, pero a partir del viernes negro en la Ibero, cambió el escenario; después del próximo domingo, empezará un circo interminable de ataques y descalificaciones en serio; hoy son puros preparativos.


A partir de ahora, ya se empieza a operar la verdadera campaña tanto en el terreno (las ciudades y pueblo por pueblo) como en los medios mediante las maniobras de descalificaciones y el ataque a la reputación de todos los candidatos. En esta etapa final, el juego de las encuestas también va a jugar un papel importante.


Josefina ahora ajusta su campaña y, a pesar de que se había negado, por primera vez empieza a ocuparse de AMLO, mientras que él ni la voltea a ver, ya la pasó, pero después del asunto de la famosa cena donde se pide dinero, empieza a radicalizar el discurso. Por su parte, Peña continúa su trabajo sin cambiar estrategia. El trabajo de gobernadores y candidatos a diputados y senadores, empieza a ser vital en cada estado.


Pareciera que el que sí cambia la estrategia es AMLO, por una parte sube sus números, baja los negativos y, por lo tanto, ahora es el foco de los ataques, aumenta la agresividad y ya está preparando el terreno para el conflicto post electoral y para increpar la decisión de las autoridades electorales. ¿Ya se habrán dado cuenta las izquierdas de lo que han perdido por el personalismo de un solo candidato desde hace 12 años?


Esta semana es la prueba Enlace y los maestros de la Coordinadora que se niegan a llevarla a cabo seguirán tomando la calle. El examen, como lo aceptó la Maestra Gordillo, ya se llevó a cabo en un gran número de escuelas el día de ayer; los maestros disidentes bloquearon esta prueba en cuatro estados y seguirán presionando. Los estudiantes del movimiento #YoSoy132 han estado tranquilos en este proceso de revisión de sus trabajos en cada Universidad.


El foco ahora será el debate, ya se logró una gran exposición en los medios y ahora tenemos escenarios diferentes. Seguramente, con esa exposición, todos llevarán grandes obuses en contra de todos. Lo que no se sabe es qué posición tomará Josefina: si ataca a Peña, seguirá ayudando a crecer a AMLO, éste es seguro que continuará sacando trapitos de Peña con el fin de que siga bajando, y la gran duda sobre Peña Nieto es si se mantendrá en son de paz y respeto o cambiará su estrategia y, en lugar de defenderse, divulgará algo en contra de los demás candidatos.


Ya veremos qué pasa, preparémonos para la hora nacional electoral del domingo. ¿Será que bajará el rating por el aumento de la cobertura?

jueves, 31 de mayo de 2012

Mitos geniales

México, en sí, es un mito genial y es increíble que sigamos viviendo de las ficciones que hemos generado a través de nuestra historia en materia política y democrática. En las últimas semanas, se han generado noticias, información, movimientos, chismes y oleadas de odio por twitter, mail y facebook que han vuelto a polarizar al país.

Comentaba aquí mismo que las campañas deberían de haber terminado después del debate, ya que en ese momento se habría cumplido el ciclo de conocimiento de candidatos y, hasta entonces, no había habido tiempo de atacarse entre los aspirantes; hoy todo es odio, golpes y chismes, el conteo de los indecisos y los negativos aumentaron. Pero ¿saben por qué los políticos no quieren disminuir el tiempo?, porque el mito genial es que no les da tiempo de recorrer el país por completo. La pregunta debiera ser simple, ¿para qué, entonces, necesitan a la televisión y el dinero de las campañas?

Otro mito ilustre con el que hoy estamos lidiando es que regrese el malvado PRI; o que siga gobernando el mal PAN; o que suba al poder, por primera vez, el perverso PRD; esto causa que, entonces, todos los candidatos digan que el otro es el malo, el mito en este caso: los políticos son malos y no sirven, y mienten con la verdad porque el que un candidato que tiene cola que le pisen diga lo mismo del otro, es una bajeza y una falta de congruencia. Pero hoy, las campañas están llenas de mentiras reales.

Los políticos son malos y no sirven, ¿mito superlativo?, seamos honestos, hoy no hay político limpio de ningún partido, pero ¿y qué pasa con la sociedad?, ¿la sociedad es buena, somos honestos?, ¿pagamos nuestros impuestos?, ¿no somos parte de la corrupción?, ¿somos civilizados, responsables y buenos contribuyentes? El mito del mito, es que no, somos lo mismo que son nuestros políticos, es como un karma y de ahí sale la máxima que dice: “los pueblos tienen el gobierno que se merecen”, pero es porque los creamos, los toleramos y, lo peor, los aceptamos.

Más mitos…los movimientos estudiantiles nacen solos como un movimiento social en contra de la desigualdad, la represión y por los grandes problemas sociales, pero al día de hoy no se recuerda que en el 68, como hoy, estamos a meses de una elección. ¿Coincidencia?, no lo sé, eso es parte del mito, que nacen de las clases medias que no buscan mayores oportunidades, ni en el 68 ni ahora se ven movimientos proletarios, fueron clases medias y ahora son clases altas que no están defendiendo los verdaderos problemas de los estudiantes de escasos recursos. Ya que lo que pelean son las causas de los sindicatos y los trabajadores, ¿será la primavera mexicana?, ¿será otro mito más que se quiere crear? Y esto es porque en México, no hay dictadores, no hay represión. Lo que realmente quieren, ¿será verano?, el cual ya está bastante cerca, por cierto.

Una cosa que dejaron los movimientos anteriores estudiantiles, fue una oleada de nuevos políticos que se alinearon por sus ideales con la izquierda, revisemos a los actores del 68 y a los de todas las huelgas de la UNAM, ¿en las filas de qué partido están? Claro, algunos quedaron en el PRI pero la mayoría está en el PRD o, finalmente después de disidencia y traiciones, terminaron en la izquierda. Y perdón, eso no es mito, eso sí es una realidad. La otra pregunta para resolver el mito sería, ¿los movimientos nacen de manera independiente, sin ninguna participación ni intromisión de partidos políticos? No, ése es otro gran mito, en esta época todos los partidos invierten mucho dinero en enamorar y acercar a los estudiantes. La novedad es que ahora se fueron sobre los estudiantes de las universidades de paga, un nuevo mito para crear.

El otro mito con el que estamos viviendo es que retorna el PRI dinosáurico, que regresará la represión, los malos manejos y todas esas historias que hoy siguen vigentes y en manos de cualquier político de cualquier partido, desafortunadamente todos son iguales.

Los mitos siguen y siguen, y para cerrar con uno verdaderamente bueno: Don Goyo, el ancestral volcán Popocatépetl, guardián de México según los antiguos aztecas, sigue enojado, mandando mensajes vía sus exhalaciones porque ve que no se están haciendo las cosas bien para el país. Eso sí es un mito genial.

martes, 29 de mayo de 2012

Juego de espejos

El juego de la política cambio el panorama de la opinión pública y los movimientos ciudadanos rompieron el cascarón de las campañas lo que nos hizo ver a los candidatos como son: una Josefina pidiendo perdón, un Peña Nieto sin pasión, un AMLO autoritario y a un Quadri hasta la madre.

En las últimas dos semana de las campañas el escenario de la opinión pública cambió radicalmente, alguien movió las palancas adecuadas y hoy el escenario es otro totalmente diferente. Se juntan las protestas estudiantiles, los sindicatos, sociedad civil y se formaliza un extraño movimiento que crea una nueva conciencia virtual en ataque a los medios de comunicación masiva, es curioso que el movimiento deje de lado los graves problemas estructurales del país y se enfoque solamente en lo electoral.

Es de llamar la atención que este movimiento haga la petición a la Secretaría de Gobernación para que el debate sea transmitido en cadena nacional, pues están tomando la petición de AMLO y, de alguna manera, están metiendo en el proceso al único jugador que se quería mantener fuera de éste: Felipe Calderón.

¿Qué tipo de reacción tendrá el movimiento de “no violencia” cuando el Gobierno Federal le diga que no a sus peticiones?, ¿será esto lo que se está buscando, que una nimiedad genere un accidente o incidente que prenda la mecha?, ¿quién está jugando con fuego, a quién le puede convenir que este movimiento desemboque en algún conflicto?, ¿a alguien le gustaría que no hubiera elecciones a consecuencia de que la inseguridad y estudiantes golpeados pudiera decretar un ambiente no propicio para llevar a cabo elecciones?, mucho se habla del 68, pero también mucho se está olvida el proceso electoral de ese tiempo en México, ¿se está jugando a lo mismo?

Además, entramos en un terreno en donde al puntero Peña Nieto, después del incidente de la Ibero, pareciera que lo “odian generalizadamente”. El pasado fin de semana asistí al cine, y cuando se presentaron los anuncios del partido verde, hubo un intento velado y semi silencioso de una rechifla al candidato. Los opositores de Peña ya lograron el cometido deseado de instalarlo como el malo de la película actual.

Por su parte Peña, en un acto sin precedentes, lanza un manifiesto que da a conocer la visión del PRI que quiere lograr si llega a ser Presidente y que utiliza también como una respuesta a las críticas del movimiento estudiantil. Este manifiesto recuerda la propuesta que hiciera Colosio rumbo a la XIV Asamblea Nacional del PRI.

Por otro lado Josefina Vázquez Mota quien, al parecer, se instala de manera permanente en el tercer lugar, empieza a ver a AMLO a distancia, lo que provoca que siga subiendo el tono para tratar de no despegarse mucho, esto abonando al odio que se genera en contra de Peña Nieto, al único que ayuda es a AMLO.

AMLO, por su parte, ha subido en las encuestas. Su discurso se acomodó de manera extremadamente fácil en la queja estudiantil. Sigue con discursos incendiarios en campaña y con “moderación” ante los medios de comunicación y en entrevistas.

Ayer lunes los cuatro candidatos se enfrentaron a una dura realidad y a los reclamos del movimiento de Víctimas de la Guerra en contra del narcotráfico, un beso de recepción y una hondonada de reclamos de frente, sin tregua ni miramiento, una cruda verdad sobre sus candidaturas y sobre su actuación política, Josefina se conmovió pero no pudo defender a su partido, Peña Nieto endureció las mandíbulas y sólo acepto los errores de Atenco, AMLO no acepto lo expuesto, el quejoso oficial soy yo y no acepto la queja de los demás.

Una buena noticia para concluir, los jóvenes del #yosoy132, están ejerciendo su derecho ciudadano al ir al IFE a registrarse como observadores electorales y están haciendo una campaña para invitar a los ciudadanos a seguirlos. Esto es de lo mejor que nos ha dado el movimiento, se vale la queja siempre y cuando se tomen los causes ciudadanos que existen, en México el problema es la participación y esa es una decisión propia.

El ambiente se enrarece y esto no es sano para la democracia.

viernes, 25 de mayo de 2012

Cultura democrática

México está cambiando, las recientes manifestaciones de estudiantes lo comprueban. La mala noticia es que ante el juego perverso de la alternancia se está jugando con el fuego social, ¿estaremos usando nuestra cultura democrática con inteligencia?

En este año del 2012, el proceso electoral en México está poniendo a prueba a toda la sociedad.


No sólo como el procedimiento natural de cada 3 o 6  años, en donde la ciudadanía tradicionalmente hace la reflexión sobre el rumbo de país, razona sobre los problemas nacionales y contribuye en la elección de sus autoridades, no, en esta ocasión, no solamente en ese aspecto se nos pone a prueba, el verdadero reto al que nos estamos enfrentando es a un cambio de actitud y cultura democrática.

Hoy, la participación en discusiones, pensamiento colectivo, razonamiento de propuestas y rumbo, definición de los problemas y debates entre amigos, colegas, familiares, vecinos y hasta desconocidos en las mismas redes sociales, innegablemente es un ejercicio democrático que está cambiando nuestra cultura democrática.

En mi editorial anterior, hice referencia a que, desafortunadamente, estamos en una fase en donde nuestra cultura democrática se mueve por el chisme, nos estamos dejando llevar por la pasión y la critica fácil, recibimos mails donde se habla mal de los candidatos, no sabemos de dónde viene esa información ni si ésta es cierta, pero la asumimos como una verdad y nos convertimos en difusores de dicha información sin saber si le estamos haciendo el juego a las campañas negativas, los bots o a los ejércitos digitales pagados por alguna de las causas; en el pasado, el rumor, ahora son tuits, mails y/o videos, rumores digitales. Esta situación está retando a nuestra inteligencia democrática.

Al mismo tiempo, si revisamos en los medios digitales las respuestas o los comentarios de los blogs, las columnas, los tuits, las respuestas están llenas de groserías, injurias y agresiones, hay medios en donde ya hasta se anuncia que si los comentarios tienen palabras altisonantes no serán reproducidos y, de pronto, habrá voces que puedan decir: ¿decencia vs libertad de expresión? o ¿manipulación o cerco informativo? Basta ver las recientes manifestaciones de estudiantes de clase media alta que, a decir de ellos mismos, en un despertar a los problemas del país se quejan de que los medios ocultan, transforman y manipulan información, asunto que no es nuevo en ninguna parte del mundo.

Pero, definitivamente, en México algo está cambiando, la buena noticia es que está aumentando la participación, el interés por los problemas del país y el desarrollo de una cultura más democrática; lo malo es que venimos de un ostracismo y conformismo pasivo, lo que nos hace ser una sociedad que sólo sabe quejarse, o entiende, en este instante, la cultura democrática, o el ejercicio de la democracia como el acto fácil de mentarle la madre a cualquier persona que no esté de acuerdo con su postura.

Es posible que el movimiento del cambio democrático, este desplazándose como péndulo, desde un extremo en dónde había un inmovilismo social exacerbado, hacia el otro, en donde la participación está llena de insultos y posiciones extremas.

Puede ser que ante los factores que hoy vive el país, una inseguridad lacerante, un alto número de víctimas, incertidumbre laboral, las crisis mundiales estén creando una empatía social y una transformación en los valores internos de los jóvenes y el resto de la población, con lo cual se generan este tipo de reacciones muy agresivas.

La mala noticia es que, ante el juego perverso de la alternancia y el poder en donde los grupos de poder del mismo bando se pelean la oportunidad de arribar a la cumbre, están jugando con el fuego social, utilizando estos cambios y estas ansias democráticas de la sociedad para atacarse sin ninguna misericordia, poniendo en riesgo al país y a su población.

Si a esto le agregamos la falta de líderes visibles y responsables, se corre el riesgo de que falsos paladines de la democracia encausen movimientos que puedan engañar a personas bien intencionadas y en búsqueda de salidas verdaderamente democráticas, para meterse en situaciones que no llevan a ningún lugar sano.

Hoy solamente vemos a estos débiles líderes llamando a la agresión velada, al embate ilógico de la duda y actuando con un exceso de protagonismo. Es claro que de eso es lo que los jóvenes universitarios están cansados, de la incongruencia en su actuación, esto es aceptable y plausible.

Ahora bien, lo extraño, y más dudoso, es que entre los enunciados de las marchas o movimiento es que utilicen el término “por un manejo equitativo de la información”, y que al que ataquen visiblemente sea a Televisa, y en justicia al duopolio mexicano de los medios, ¿dónde queda TV Azteca?, ¿por qué no lo mencionan si supuestamente realiza las mismas prácticas?, ¿o será que ir al sur de la ciudad no les acomoda?

No debemos de equivocarnos, como ya ha sucedido anteriormente. En estricto, ésta es una de las elecciones más vigiladas y, hoy, hasta los medios están peleando un trato equitativo con la autoridad. Hoy, como nunca antes, hay libertad, campañas negras, todo se dicen y utilizan todos los medios. Lo más libre son las redes sociales y ahí es donde hay más emancipación, es una tsunami de libertinaje, de eso nadie se puede quejar.

En México, todos conocemos a los medios y sus filiaciones a los grupos políticos, igual que en todo el mundo, y la libertad de cada uno de ellos de apostar a sus intereses, ¿no es en la audiencia en dónde debe de encontrarse la inteligencia de discriminar, de buscar y comparar la información? Hace poco, un alumno de una de estas mismas universidades que salen a manifestarse, le decía a sus propios compañeros: “pues si no están de acuerdo, cámbienle de canal; si no es suficiente, lean mas periódicos, hagan contraste de información y formen su criterio”. Al término de su comentario, también fue criticado inmisericordemente por la intolerancia.

Estamos entrando en terrenos de riesgo, y debemos de cuidar no jugar con fuego. Para eso es importante que los verdaderos líderes llamen a la concordia y todos como sociedad utilicemos nuestra cultura democrática con mucha inteligencia. Ojalá los ánimos no se desborden.

jueves, 17 de mayo de 2012

Dilema electoral

La duda más controvertida en los próximos dos meses es y será ¿por quién votar? Para aquellos que ya decidieron, obviamente su candidato es el mejor y lo que estamos viendo en una elección a tercios, es el pleito por convencer o desorientar más a los indecisos.

Habrá que entender que, también, este último grupo está dividido en tercios: los que no van a votar y lo callan, los que van a anular su voto y lo callan y los que, definitivamente, están en la indecisión total y que conforme advierten los pleitos electorales, los chismes y los trending topics, nomás quedan pior de indecisos que antes. Ya hay campañas para convencerlos de votar y hasta de no votar, lo que afianzará lo ya visto en las encuestas, esta será una elección de voto duro.

Pero eso no es lo verdaderamente importante. La gente hoy ve primeramente la imagen del candidato, su copete, su mochería, su amor y/o lo despeinado y, si bien nos va, en segundo término considera la propuesta, si da cupones, si no pacta, si regala todo o si limpia al planeta, aunque a ciencia cierta nadie entienda como pa´que sirve o si es viable.

El verdadero meollo del asunto es cuando empezamos a analizar qué va a pasar con la elección completa y estos serían los escenarios: Si gana el PAN, seguro no va a tener mayoría en el congreso y, además, estaría perdiendo dos gubernaturas, Jalisco y Morelos, por lo que viviríamos lo mismo que hemos tenido en los 12 años del PAN, ninguna reforma y más guerra ya que es casi imposible que gane con mayoría y, desafortunadamente, al parecer no sabrían que hacer con eso.

Si gana el PRD, sería el mismo caso, sin mayoría. Y cosa curiosa, en el DF va a pasar lo contrario, si gana el PRD con los números que trae Mancera, va a ganar y a obtener mayoría, ¿quién los va a detener? Van a hacer con la administración pública de la ciudad lo que quieran y nadie los va a parar. ¿Se imagina a las tribus del PRD sin freno?

Si la gente razona el voto, puede ganar el PRI en dos escenarios, sin mayoría o con mayoría. En el primer caso, por medio de coaliciones puede que pacte de manera fragmentada con algunos integrantes de diferentes partidos, inclusive del PAN, y se empiecen a hacer las reformas necesarias. En el segundo caso, el PRI con mayoría, es probable que se muevan más rápido y, para legitimar su gobierno, empiecen a agilizar las reformas, aunque pueda parecer lo mismo que en el DF con mayoría, a nivel federal es mucho más complejo, está ya que hay que tomar en cuenta la composición del Senado y las composiciones de los congresos locales; eso daría cierto balance.

La gran duda es qué le conviene a México cuando sabemos que sin mayorías, el país no avanza como lo hemos visto en los últimos 12 años: la alternancia ha frenado el desarrollo económico y político del país.

Además habrá que ver los temas que el país necesita afrontar urgentemente en su justa dimensión: la inseguridad es un problema de aplicación y cumplimiento de la justicia combinados con la corrupción, la cual es un asunto de cultura y educación. Trabajo, Hacienda, Energía, son grandes reformas estructurales y de diseño institucional; por lo que corresponde a la Reforma Política y al rompecabezas estructural de la economía, se cae en dos terrenos muy complicados: el primero es ganas de romper monopolios, tanto privados (telefonía, medios de comunicación, etc.) como públicos (los sindicatos tales como Educación, Pemex, IMSS, etc.); el segundo terreno es la voluntad para modificar el status Quo, y cambiar el diseño institucional y el sistema (Reforma Electoral y Política, más los temas tabúes: segunda vuelta, reelección, parlamentarismo y otras tantas más).

Y todo esto va más allá del candidato, son los diputados, son los senadores y, finalmente, es la mayoría. Hoy, el verdadero dilema es votar todo a un solo partido para obtener una visión de estado completa o votar presidencia a un partido y el resto al otro, ése es el verdadero dilema que tenemos como ciudadanos.

Hay que fijarnos en quién está detrás de cada candidato y qué intereses tienen los grupos que tienen detrás. De alguna manera, eso es lo importante de los deslindes políticos que se empiezan a hacer.

martes, 15 de mayo de 2012

Bitácora 6. La nueva fase de las campañas

Estamos en medio de una histeria digital en la que no nos preocupamos por reconfirmar de dónde viene la información y con qué intención sale ésta a las redes sociales. El desprestigio inmediato ha convertido este proceso electoral en un foro romano en el que sólo estamos viendo quién le tira más duro a quién.

Después del debate el escenario de las campañas cambió, el PRD y el PAN entraron en la fase en la que tienen que atacar con todo lo que se encuentren para bajar la intención del voto que tiene el PRI, o por lo menos tratar de aumentar los negativos de éste.

Aunque por el momento pareciera que ambos partidos están en alianza, eso no importa, tienen que frenarlo a como dé lugar, lo que provocará que entre ellos se sigan estorbando uno al otro en el segundo lugar; por su parte el candidato del PANAL, ya entendió que después de su gran exposición en el debate y la subida de sus números, lo que más le reditúa es atacar a la candidata del PAN.

Una gran parte de esta guerra está siendo librada en las redes sociales, hoy por hoy todos los candidatos están jugando a magnificar las mentiras que se dicen entre ellos, para que, por una parte los bots y por otra los ejércitos cibernautas de cada uno, traten de desprestigiar lo más rápido posible a los enemigos y con esto, poder dar notas rápidas a la opinión pública.

Los medios también han caído en el juego y ayudan al trabajo de magnificación de los dimes y diretes, es un juego de todos contra todos. Mientras tanto, los ciudadanos se encuentran satisfechos de que este juego les dé rienda suelta para poder sacar su frustración, basta con ver como las redes sociales se dejan llevar por la marea de ataques entre los candidatos.

Hoy los candidatos que atacan lo hacen con lo que sea, lo que encuentren, aunque al final esto sea un tanto incongruente, ya que en ocasiones, atacan con lo mismo que pueden ser atacados ellos mismos.

Al fin de cuentas, parece ser que la ciudadanía, sin importar la moral, sólo quiere ver que se ataquen sea, cierto o no, lo que se dice en la inmediatez del desprestigio, a nadie le está realmente importando verificar si lo que se dice es verdad o una mentira a medias, como en un circo romano, lo que importa ahora es ver qué se dijo, qué se retwittea qué chiste se manda, qué foto se sube a facebook, etc. Estamos viviendo una histeria digital, que nadie sabe en qué va a terminar.

Mientras, a la agenda nacional, volvieron las noticias sobre muertos en diferentes ciudades, y el problema de los estudiantes en Morelia, todo esto en conjunto empieza a sembrar la discordia nacional.

Ojalá los partidos entiendan que entre ellos pueden sanar sus heridas y negociar pactos, pero: ¿quién va a sanar las que creamos como sociedad?

jueves, 10 de mayo de 2012

La visión de Estado y los debates


Llevamos más de un mes de campañas electorales en el cual hemos visto puros spots con promesas rápidas y fáciles que no permiten apreciar la visión de estado que tienen los candidatos y, para acabarla de amolar, la estrategia de campaña de los candidatos orientada y preparada hacia el debate que acaba de pasar sigue la misma lógica de esas promesas.

Bajo el método lógico de la estrategia de las campañas, cada candidato debe tratar de generar congruencia, consistencia y ser disciplinados al mensaje central de su propuesta; en la lógica de la mercadotecnia política “a la mexicana”, esto ha significado que repitan hasta el cansancio el mismo spot en sus presentaciones, amén de que en cada uno de sus eventos deberían de adecuar el mensaje según el tipo de audiencia a la que se están dirigiendo.

Por ejemplo, si los aspirantes a la presidencia van con los aseguradores, les dicen qué soluciones rápidas van a implementar que les beneficie para que, así, los aseguradores definan cuál de las cuatro propuestas es la mejor para ellos. El efecto de esta diversidad de mensajes en el electorado en general es que al tratar de seguir a través de los medios las actividades de los candidatos, es imposible para el votante lograr una comprensión global de la visión de estado de cada uno de los candidatos.

En esta primera vuelta del ciclo de debates, todos siguieron la misma lógica y la guerra fue temática, las preguntas y los ataques a otros candidatos o las respuestas a los ataques en contra de ellos mismos. Lo malo de esta argumentación para el ciudadano común, se manifiesta en que hoy no encuentra en ninguno de los candidatos una visión de estado y, cuando se les llega a preguntar, todos hablan de los tópicos comunes como el que no haya inseguridad, que exista educación para todos, que disminuya la pobreza y que se dé un mayor crecimiento económico, manifiestos que no aportan nada dado todo ciudadano de este país en su sano juicio quiere eso para sí mismo y su familia.

Pero de un presidente, de un estadista, queremos una visión de estado, una visión a largo plazo y, curiosamente, eso implica algo especial, implica factores muy importantes en el aspirante y que, a mi entender, son los siguientes.

Primero, debe conocer profundamente el país y su historia, no sólo jactarse de haber visitado todos los municipios; el conocimiento viene de la experiencia, del estudio, del análisis, de conocer la problemática y las soluciones que no han funcionado para resolverla, se deben de conocer los datos precisos y contar con la capacidad de tenerlos a la mano. Un ejemplo, el Ex Presidente Uribe, de Colombia, ponía a sufrir a sus ministros porque él se sabía todas las cifras y todos los problemas del país, por lo que era muy difícil engañarlo o inventar cosas ante él.

Segundo, la pasión y el amor a la patria, a nuestro México a quien conoce los problemas y los datos exactos, le otorgan una gran perspectiva y le genera un ímpetu que nace desde adentro.

La conjunción de estos dos elementos son los que hacen a un estadista, es lo que provoca que cuando un candidato se para frente a un auditorio pueda conquistar a su audiencia, enamorarla, pues expone con pasión los problemas y la visión hacia donde quiere llevar al país.

Con mucha tristeza hoy no veo en ninguno de los cuatro candidato esta visión de estado; Peña Nieto dice que tiene pasión por cumplir, Vázquez Mota dice que tiene pasión por que el país vaya bien, AMLO muestra pasión por terminar con un desastre de país, y Quadri quiere que el medio ambiente vaya bien y tengamos buena educación. Todo el resto de su discurso, está lleno de soluciones fáciles, lugares comunes y promesas incumplibles y excesivamente caras.

No encuentro en ninguno de los candidatos la visión ni la pasión del estadista, en ninguno he podido encontrar un ligero atisbo de adónde quieren llevar al país en un futuro lejano, todas las propuestas son a cortísimo plazo, no muestran la creación  de una plataforma para el México del 2027 o más allá.

Eso implica que no hayamos oído discursos memorables, dirigidos hacia el futuro de la patria, no hay pasión, lo que implica también que no son candidatos arriesgados, una de las, también, grandes características de los estadistas. La mercadotecnia política a la mejicana (con jota a propósito) ha matado la pasión de los estadistas o, peor aún, trata de ocultar la falta de visión.

Ojalá para el próximo debate los candidatos, se arriesguen y vengan a discutir frente a los mexicanos una visión de estado y lo hagan con pasión, les aseguro que eso siempre estará por encima de cualquier escote de una edecán, y que también dejen el camino fácil de atacar al contrincante que, como decía mi abuela, si te atacan es porque seguro te tiene miedo y no sabe cómo manejarlo.