jueves, 24 de noviembre de 2011

Madurez política o ¿romper para estabilizar?


En México, hemos visto la última semana alineaciones en los grupos de poder y su subsecuente impacto en la definición de los aspirantes a la Presidencia de la República, con miras a las próximas elecciones en 2012.

Vimos cómo, en el PRD, Marcelo Ebrard pierde una encuesta, la cual nadie entendió, y públicamente declina su candidatura a favor de AMLO, aclarando, como dijeran los clásicos, que no va a armársela de tos, aunque si hubiera tenido con qué.

Por el lado del PRI, en un movimiento inusual y con un desplegado pagado en los principales diarios de México  titulado “Unidad, ¿para qué?”, Manlio Fabio Beltrones se baja de la contienda; este mensaje me recuerda más a aquel famoso anuncio pagado en los periódicos, el cual se le achaca al Presidente López Portillo, que decía “¿Y tú también, Luis?”, que supuestamente era una advertencia a Luis Echeverría por acciones políticas que le incomodaban al presidente en turno. Este mensaje tiene, a su vez, muchos mensajes cifrados muy claros que solamente el tiempo nos dejará ver su auténtico significado, específicamente a los que menciona como: “sé que puedo continuar mi lucha por las reformas desde otra trinchera” y el que dice “mañana empiezo otra vez”, que si les aplicamos un poco de teoría de la conspiración, ¿se podrían interpretar cómo: “tomo mi aspiración desde otro partido” y “si no me resuelven en 24 horas, mañana me arranco con mi plan B”? En fin, queda todo en los profundos intríngulis de la real politik mexicana.

La explicación a estos dos actos heroicos de los modernos próceres de la política y comentados por políticos, medios de comunicación y analistas, es la siguiente: “han sido grandes actos de madurez política”. Al escuchar esto repetidamente durante los últimos días me pregunté ¿y eso, qué significa? Por tanto me dediqué a buscar qué significado tiene la “madurez política” y, en conjunto, no encontré nada. Me pasé al punto de vista lingüístico y el diccionario de la Real Academia Española dice de la madurez:  “buen juicio, prudencia o sensatez”, y también, “la edad en la que la persona que ha alcanzado su plenitud vital”, y termina la referencia mencionando “una persona madura es aquella que cuenta con una coherencia interna y que puede pensar, decir y hacer lo mismo sin contradicciones eventuales y con convicción”. De principio, suena bien para la vida real y para un ciudadano, pero estamos hablando de política y de políticos reales, profesionales y con muchos años en este juego; y ahí, ya no me funcionó la explicación.

Y explico el porqué, sobre todo ahora que por alguna rara coincidencia, está de moda rescatar la historia de manera telenovelesca y, por supuesto, por parte de Televisa, no pude dejar de hacer un paralelismo con algunos datos curiosos de la época de Calles, sobre todo porque he estado analizando la similitud de circunstancias de lo que vivimos ahora con lo que sucedió con la historia del PRI en manos del ex presidente Calles. Con ese motivo, ayer vi la película “La sombra del Caudillo” que estuvo enlatada por más de 30 años, y que fue dirigida por Julio Bracho basada en la novela de Martín Luis Guzmán.

En dicha película me llamaron la atención las siguientes frases, muy significativas: “En la política no hay más que el instinto”; “En el campo de la política, la amistad no figura. De los amigos más íntimos nacen los enemigos acérrimos, los más crueles, los que destrozan y se matan”, y, finalmente, “En política nada se agradece, puesto que nada se da. En política nunca se va en contra de sus intereses”. En este contexto, el termino de la madurez política que le achacan a estos actos, no tiene nada que ver a la definición del diccionario, ya que estamos hablando de políticos profesionales, que lo básico que buscan es tener poder, perdurar en la política y, por último, como dijeran los clásicos de la política mexicana, seguir en el presupuesto.

En los dos casos, tanto Ebrard, como Manlio, no toman decisiones de “madurez política”, toman decisiones por instinto y calibran sus movimientos fríamente para buscar puentes que les permitan seguir en la jugada. Por lo que aplicaría entonces la famosa frase de Héctor Suárez en unos de sus famosos personajes: “madurez política, mis polainas”.

Plutarco Elías Calles tenía otra máxima que decía mucho de cómo se actuó en aquellas épocas, y más por la inestabilidad en que vivía México: “hay que romper para estabilizar”, y él así lo hizo, y esa estabilidad, desde la óptica del PRI, a este país le ha durado más de 80 años.

Ahora bien, las primeras consecuencias: sectores internos del PRI dudan y exigen cuentas sobre las alianzas con PVM y PANAL; los maestros se alborotan en contra de la Maestra Gordillo; al PVM se le enfurecen los militantes y empiezan a denunciar a los dirigentes, salen las grabaciones con las presiones de los narcos en la elección de Michoacán, muertos y más muertos en varios Estados, denuncias contra Moreira, más lo que se acumule a diario y por hora.

Otras reacciones, Marcelo en una conferencia en una Universidad, dicen aguántenme pa´l 2018, haré lo mismo que AMLO, recorreré el país; Josefina Vázquez Mota se emociona, y les dice a Creel y a Cordero, “pues ya declinen ¿no?”, al fin está de moda; el IFE, por su parte: no hay publicidad a candidatos únicos, y la modificación al COFIPE empieza a tener razón de ser; en el Senado retoman la Reforma Política y empiezan a correr rumores sobre posibles encarcelamientos y, el colmo, AMLO ya ama tanto a todos que hasta con Salinas se quiere congraciar y quiere contender con Sicilia por el monopolio de los besos a los políticos. En política no hay coincidencias, sólo demonios sueltos.

La pregunta que sólo el tiempo nos dirá es: ¿madurez política o romper para estabilizar?

jueves, 17 de noviembre de 2011

La zozobra de México


México transita por momentos complejos, la idea generalizada de que la alternancia era una salida y serviría para dar cauce a una nueva democracia, se convirtió muy rápido en un gran mito. A la caída de los gobiernos del PRI, después de 80 años, le ha seguido la falla de los gobiernos del PRD y del PAN. La alternancia se convirtió en el verdadero ocaso de nuestro sistema político, aquel que muchos creían que había terminado con la llegada del PAN al poder en 2000.

Ahora podemos entender que el sistema político que inició Plutarco Elías Calles en el año de 1929, está terminando ante el forzamiento de una alternancia que zozobró, ante una falla estructural de un sistema perfecto que no aceptaba alternancia. El sistema se forzó y ahora está totalmente roto y fallido, se pretende reconstruirlo como si fuera una obra de teatro en tres actos y con tres grandes piezas, de la siguiente manera:

Primer acto.- Salvando a los amarillos. En un gran show mediático, los dos aspirantes a la presidencia de la República por parte del PRD, Ebrard y AMLO, muestran civilidad y congruencia (según ellos), para que finalmente tengamos lo más pronto posible un sólo aspirante de la izquierda. Manuel Camacho, el gran director de orquesta, orgulloso de su obra, sentado en primera fila, defendiendo el entendido de que México no puede vivir sin una izquierda supuestamente moderna, pero acomodaticia de los vaivenes del poder. Esto resume la historia de una izquierda avasallada por tribus y con la pérdida total de una identidad, ideología y cultura que siempre le acompañaron; el modernismo fue cruel y la historia se quedó arrumbada en una calle a la izquierda del sistema político, donde la comodidad del poder y el grito fácil de la queja opositora se convirtió en la vida confortable del poder político y económico. Ser autoridad y vender políticas públicas se convirtió en un buen negocio, en donde no cabía la ideología o, es más, hasta estorbaba para vivir bien.

Segundo acto.- Salvando a los azules. Entre la zozobra de una guerra y aceptando sus consecuencias y “casualties”, se encuentra un PAN que, a 12 años de disfrutar las mieles del poder central, tuvo dos grandes errores: el primero, no generar bases de políticos, sabios y creíbles. Hoy, la incertidumbre y la falta de personajes para cubrir la Secretaría de Gobernación, los hace ver como un partido  extremadamente vulnerable, tanto que hacen ver igual a todo el sistema político mexicano; y, segundo lugar, nunca dejó de ser un partido de oposición que no cultivó las raíces de un pueblo, al que siempre desdeñó y del cual nunca se sintió parte, simplemente lo vio como una masa que lo debería seguir, pero nunca entendió su lógica, ni pudo convertirse en su gran líder.


Acto tres.- Salvando a los rojos. Hace poco alguien dijo que el PRI no podía regresar, por la simple y sencilla razón de que nunca se fue, y un chiste que corría al principio del sexenio de Fox era que el PRI le entregó el poder al PAN, pero nunca al país; los azules nunca supieron cómo manejarlo. Calderón, en su lógica, fue por esa razón a la guerra con el Ejército. Ahora tiene dos candidatos y un programa visible de gobierno, el de las coaliciones, un bandera fácil y llamativa; el PRI regresa por sus fueros porque durante 80 años forjó su poder político en entender a la población, sabiendo darle su justa dimensión; los clásicos le llaman pan y circo, pero es algo más que ahora lo hace regresar por sus fueros.

A partir del accidente, la zozobra se incrementó y el juego de espejos de esta semana será crucial para el destino del 2012. Muchas cosas han empezado a suceder, pierde el PAN en Michoacán, los del PRD adelantan sus nombramientos, al momento del cierre de esta columna aún no se anunciaban los resultados, pero es de esperarse que algo pase, no fue casualidad que movieran la fecha, ¿será que algo se anunciará en Michoacán?

jueves, 10 de noviembre de 2011

Los símbolos de nuestra política


En esta guerra velada, entre los diferentes aspirantes a la Presidencia de la República,  en los diferentes partidos políticos, estamos viendo todo tipo de estrategias, pero, no cabe duda que los que se llevan las palmas son los aspirantes del PRI, los demás partidos al parecer no han aprendido las lecciones, de plano en sus estilos no usan o no saben utilizar los símbolos de nuestra política, que encierran una gran tradición e historia.

El PRD, en su tonta guerra interna, sólo utiliza el arte de ser una oposición, rayando hasta en lo indigno, casos como Noroña en la Cámara y los últimos procesos de elección interna, lo ponen como una simple banda de “panchitos” peleoneros de barrio. Por su parte, Ebrard en su afán de aparecer como político progresista, inaugura cada metro de obra pública que está listo, con el objeto de aumentar su popularidad. Gracias a esto, el partido ha logrado perder toda la identidad que luchadores serios de izquierda lograron con sangre y fuego.

En el PAN, el asunto es similar, en sus primeros años como gobernantes del país, no lograron consolidar nada de la historia, si volteamos a ver estos casi 12 años de poder, hoy no podríamos identificar al partido con ningún símbolo de México, o de política, se me sigue viniendo a la mente aquellas imágenes de Rius del empresario con su frac y su chistera. Por lo tanto, sus candidatos tratan de impactar a los jóvenes con campañas modernas y ahora, al parecer, todo es redes sociales, Twitter y facebook.

Por su parte en el PRI, tenemos al gran dinosaurio que nace de símbolos, vive de ellos y come símbolos. Además, si me permiten la expresión, después de 70 años en el gobierno, ellos son los símbolos, el partido los creo, los acuñó y están muy grabados en la lógica de la política nacional, por eso los otros partidos se quieren alejar de ellos, un ejemplo, la celebración del bicentenario que se alejó de todo lo relacionado con los términos tradicionales de la Revolución Mexicana.

En el PRI tenemos a dos candidatos, Peña Nieto que de alguna manera sabe y tiene las formas del PRI, pero que trata de hacer campañas de corte progresistas para posicionarse como el ala reformadora del partido y, por el otro lado, tenemos a Manlio Fabio Beltrones, que sabe y conoce todos los intríngulis de la simbología de nuestra política y del país, y que de manera muy cuidadosa y sistemática ha estado usando el recurso.

Basta revisar el último evento que realizó el Senador para la presentación de su libro, escogió el Palacio de Minería, lugar donde en 2007 instalaron las comisiones para la Reforma del Estado, y que reúne a tres ex candidatos a la Presidencia de la República; uno del PRI, otro del PAN y uno más del PRD, y no a cualquier persona, reúne a Cuauhtémoc Cárdenas, El Jefe Diego Fernández de Ceballos y, a Francisco Labastida, un evento lleno de simbolismos, por el lugar, las personas, el tema y las propuestas, las imágenes fueron impecables y el mensaje muy claro.

Semanas antes, el Ingeniero Cárdenas había recibido la medalla Belisario Domínguez, otorgada por el Senado y el evento no fue en la nueva sede, nuevamente los simbolismos fueron importantes, regresaron a la Sede original, había que cuidar los símbolos, las formas y el fondo. Antes de eso, el mismo Ingeniero, se habría sumado a la iniciativa de las coaliciones, en un desplegado publicado en diferentes periódicos a nivel nacional.

Y la historia no acaba ahí, en octubre, se llevó a cabo la ceremonia de aniversario luctuoso de Plutarco Elías Calles, la cual estuvo llena de símbolos, mensajes, fondo y forma de la política nacional, por separado  y cuidadosamente medido, apareció el Ingeniero Cárdenas y Manlio Fabio Beltrones. ¿Casualidad?, no en política no existen las casualidades. En el discurso del día anterior el Senador Beltrones, destaca la oportuna visión de Calles en crear un partido acorde a las circunstancias difíciles de la época y que pudiera abrir caminos paulatinos a una mayor democracia.

Como podemos ver, la política también es el manejo del fondo, de la forma y de los símbolos, de los tres partidos el que mejor lo utiliza es el PRI, y dentro de ese partido está Beltrones, vía los símbolos de la política nacional, mandando señales muy claras.

 ¿Se estarán entendiendo?

martes, 8 de noviembre de 2011

Imágenes del mundo


Las noticias del mundo están en video y, desafortunadamente, nos muestran una gran saga de violencia como si fuera una masa de alimento dirigida a un gigante de opinión pública que come morbosamente esas imágenes. Desgraciadamente, nuestra sociedad mundial sólo está reaccionando a estas imágenes de violencia.

Y “para muestra, sólo un botón”, dice el refrán. En una rápida visita a las imágenes del mundo de esta última semana, pudimos ver, entre otras, la golpiza que un padre le da a su hija hace nueve años y que la muchacha decide subir a Internet; el padre era un juez en los Estados Unidos y causó el repudio mundial.

En otras imágenes, se pudo ver la persecución, por parte de unos policías, a una avioneta con supuestos delincuentes en donde los guardianes del orden estrellan el vehículo con el ala de la aeronave y terminan deteniendo a los pasajeros; parecía película de acción, pero era la vida real. En otras reseñas visuales más desafortunadas, un camarógrafo de la televisión brasileña se encontraba grabando un enfrentamiento a balazos entre delincuentes y policías y, colocado detrás de ellos, fallece al recibir un balazo en el pecho.

Esto viene al tema porque que las noticias, principalmente, están hechas de imágenes llenas de violencia. Como sociedad, no nos hemos podido liberar de esta tendencia de consumir brutalidad y horror y, lo peor, es que nos basta con las imágenes reales que se ven en las noticias; como ejemplo, podemos decir que en la semana dedicada a los muertos, todos los canales de la televisión solamente exhibían películas de horror, muertos andantes, vampiros y demás aberraciones de violencia en contra de los mismos humanos, como si no fuera suficiente ver las noticias a diario.

Bien dice el dicho que violencia genera violencia; como humanidad, estamos retroalimentando barbarie  mediante todos los medios que están a nuestro alcance, ¿será que esto exacerba los ánimos y por eso no salimos adelante en éste nuestro mundo? Lo malo es que las buenas noticias y las buenas imágenes no contienen sangre o degradación y, por lo tanto, no venden. Nuestro morbo humano, desafortunadamente, sólo come lo malo.

Ojalá empecemos por atender las buenas noticias, para generar entornos un poco más libres de violencia y nuestra conciencia se autogenere del bien, no partiendo de malas imágenes.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Democracia de panzazo


SAN SALVADOR, El Salvador.- Analizando el último reporte del Latinbarómetro de 2011, un estudio que se lleva a cabo en todos los países de Latinoamérica con el fin de medir qué se piensa de la democracia, me encontré con que México pasa de panzazo en la calificación sobre democracia, y que desafortunadamente en algunos casos, nuestro país  está por debajo de la media de la región.

Un ejemplo es lo que se reporta ante la pregunta de ¿Cuán democrático es el país?, el resultado de la respuesta fue de 5.9 por ciento, cuando la media de la región es de 6.4 por ciento, y desafortunadamente es más fácil mencionar qué países se encuentran por debajo de México, ya que estamos en el lugar 14, de 18 en total, por debajo están Paraguay, Guatemala, Bolivia y Honduras.

En otro apartado, el informe reporta ante la pregunta de ¿Qué le falta a la democracia en su país?, que en México el 55 por ciento piensa que le falta reducir la corrupción; el 27, falta garantizar justicia social; el 36, falta aumentar la transparencia del Estado; el 32 por ciento, falta la participación ciudadana; el 21, falta consolidar los partidos políticos; y el 5 por ciento opina que está bien como está. La media de la región en el mismo orden se reporta de la siguiente manera: 48, 33, 31, 31, 21 y 13 por ciento, respectivamente.

Por lo que hace a la cultura cívica, México reporta números impresionantes, sólo el 19 por ciento piensa que los ciudadanos cumplen con la ley; el 53 por ciento piensa que los ciudadanos exigen sus derechos; el 28, que los ciudadanos son conscientes de sus obligaciones y deberes; el 25 por ciento sabe la diferencia entre los derechos y las obligaciones; y finalmente, el 61 por ciento opina que los grupos que menos cumplen con la ley son “los ricos”.

En la región, el problema más importante que se reporta en los países es la delincuencia y la seguridad pública, marcado en 11 de los 18 países incluidos en el reporte, mientras que en tres de ellos: Nicaragua, República Dominicana y Bolivia, solamente se reportan problemas económicos; en Paraguay y Colombia, se reporta como principal problema la desocupación y el desempleo, mientras que en Brasil el principal problema es la salud; y en Chile, la educación, es el mayor problema, que es asimétrico con las últimas revueltas estudiantiles. El reporte tiene muchos datos más, que vale la pena revisar a detalle, pero como podemos ver en general, la democracia mexicana no sale bien librada.

Esta información es consistente con diferentes entrevistas que he estado realizando para una investigación que estoy llevando a cabo sobre la democracia en México, y a la fecha puedo decir, previamente, que la constante que más me he encontrado es que cada quien tiene un concepto distinto sobre la democracia; a la fecha, la más representativa que he escuchado es la que un político me comentó, que a su vez alguien le dijo, “la democracia para mí, es que yo pueda hacer lo que se me da la gana”, ésa al parecer sigue siendo la esencia de nuestra democracia. Haciendo un paralelismo, con lo que acaba de pasar en nuestro Congreso, también puede ser un buen resumen de la actitud de nuestros legisladores, cuando votan las iniciativas políticas.

Otro de los problemas serios que existe sobre la democracia, es que la mayoría de las personas deja a la democracia en un sentido electoral, “democracia es que pueda yo votar”, y no asocian más valores al concepto de la democracia.

Un tercer factor, muy importante en mis investigaciones, es que en México nadie se encarga de promover, cuidar o educar sobre la democracia; si entendemos que en nuestro sistema político esa función se la estamos dejando al IFE, mal ejemplo estamos dando, pues ellos sólo cuidan la función electoral. El civismo acaba de ser reingresado a los planes de estudio de las escuelas, y la Secretaría de Gobernación al parecer no tiene programas que apoyen el desarrollo del entendimiento del concepto.

Por tanto, nuestra democracia, como nuestros estudiantes, pasó de panzazo.