viernes, 1 de mayo de 2015

El cambio en los medios 2

                      Los medios ya no son lo que eran antes… tampoco la sociedad mexicana

El cambio en los medios y la sociedad avanza a velocidades inimaginables, no sé si en la época en la que se inventó la imprenta fue algo parecido, ya que en esos tiempos cambió la tradición verbal a la escrita y de pronto se pudieron consultar infinidad de textos. En nuestra época, el cambio se da a twittazos, facebokazos y youtubazos, entre otras tantas aplicaciones que corren por la red.

Hoy, en el espectro público nos vemos atacados por un lado por la inmisericorde campaña de spotazos de las elecciones, paquetes de cuatro o cinco spots, que después de oírlos queda uno asqueado o deprimido del tipo de visión política que tienen los partidos de nuestro país, el sistema político y el gobierno, y en donde además ofrecen cosas o que ya están en proceso de autorización por el Congreso o de plano mentiras que ya son imposibles de implementar;  y por el otro lado, todo tipo de videos, mensajes, memes, twitts y etcéteras que los equipos de campaña de los candidatos ponen para promocionarse. Y qué decir de las campañas negras, las redes sociales son el vehículo anónimo por medio del cual se lanzan las campañas para desacreditar a los contrincantes.

Hoy todo esto ya no corre, como antes, por los medios tradicionales; en el “pasado- presente” y cada día menos, los medios fueron los que daban las noticias de los rumores que se decían en la sociedad o directamente de la noticia, hoy están en la trinchera del espectador, los medios se enteran casi al mismo tiempo que la sociedad y por las mismas vías, eso ha cambiado las reglas del juego y de la participación; como bien dicen que lo comentó Ricardo Salinas Pliego en una entrevista, al preguntarle sobre su opinión de las nuevas cadenas de televisión, en la que lanzó una frase contundente: “el futuro está en otra parte”.

Y lógicamente esto nos está cambiando a toda la sociedad, hoy leemos el periódico en nuestros teléfonos; en la calle ya no se compran los diarios impresos, se regalan; la gente ya no ve televisión abierta, ve cablevisión, netflix  o youtube; en las televisiones ya se ve internet; y en el teléfono se ve el futbol, películas o lo que sea; nuestras costumbres de ver la televisión o el radio cambiaron por consumir contenido y lo hacemos selectivamente y a discreción de nuestra necesidad, no de la de los medios, eso cambia absolutamente todo.

Y mientras, en los medios, dueños y periodistas viven en esta dicotomía de lo tradicional y lo moderno; entre el rating y la generación de contenido; pero por otra parte en entender lo que significa millones de likes vs millones de seguidores.

En este sentido, el pleito MVS - Aristegui, amparo y conciliación de por medio, quieran o no seguirá poniendo clavos de plata al féretro de los privilegios de los periodistas y dueños de medios con el que se venía manejando ese viejo esquema, seguirán generándose noticias que derrumbaran las viejas y pocas reglas no escritas del periodismo tradicional. La sociedad seguirá cambiando.

Cabe aclarar que cada vez que hay elecciones, de alguna u otra forma se aceleran los cambios en la Industria de la Radio y la Televisión, basta ver la declaración que hace la CIRT, sobre el diferendo en las autoridades sobre la actuación de los medios cuando colocan las cortinillas antes del bloque de spots de los partidos y las campañas.

Asuntos paralelos

En este orden de ideas, cada uno de nosotros debe de adecuarse a esta revolución de la información, con esta idea ya está disponible mi programa en redes sociales llamado “El Marco del Poder”, el cual lo podrán encontrar en mi canal de www.Youtube/Marcovherrera , y en dónde por el tema electoral podrán encontrar entrevistas con aspirantes a diferentes puestos de elección popular.


El cambio en los medios

Los medios ya no son lo que eran antes… tampoco la sociedad mexicana

En los últimos meses hemos visto como se ha transformado el panorama de los medios en México, esto tiene varias razones; las principales a mi juicio han sido: primero, el natural cambio por el avance de las tecnologías, el crecimiento de Internet y la penetración de las redes sociales, sobre todo a través de los dispositivos móviles, lo que ha generado que la sociedad participe con mayor libertad y se exponga con más transparencia las acciones de todos los ciudadanos.

En segundo lugar están las reformas en materia de telecomunicaciones que presionaron para el apagón analógico, y al mismo tiempo las licitaciones de nuevas cadenas; la amenaza de nuevos jugadores y la repartición de un mercado de publicidad que no crece y que al contrario abandona los medios tradicionales para ir a una gran velocidad hacia el contenido de Internet y las redes sociales, asunto que no es menor, comercialmente hablando.

Y una tercera razón es el inicio de las campañas electorales del 2015, lo que siempre genera movimientos y una nueva alineación en los grupos de poder, sus subsecuentes brazos mediáticos y los periodistas alineados a estos medios. Todo esto en medio de una crisis económica mundial, una transición tecnológica impresionante y un país en medio de una transformación que genera síntomas de crisis económica.

Los resultados han estado a la vista de todos, a principios de año, un grupo de periodistas cambiaron de un medio a otro; hace unas semanas en un hecho insólito para unos y no tanto para otros, despiden a Carmen Aristegui de la estación de radio dónde trabajaba; posteriormente, vemos ascender a Olegario Vázquez Aldir como dueño de una de las nuevas cadenas de televisión nacional, y por el contrario, vemos caer a Francisco Aguirre, en una mala apuesta en esa misma licitación, lo que representa al parecer la caída del viejo modelo que tenia México respecto a los medios de comunicación: obtener una frecuencia del Gobierno y que además el Gobierno financie el proyecto de implementación. Este México nuevo ya no es igual.

Como estamos viendo, en materia de comunicación, en México se están rompiendo todo tipo de paradigmas, la comunicación política del gobierno y de todas las dependencias ya no se puede seguir manejando igual. Prueba de lo anterior es la caída de David López como Director de Comunicación de la Presidencia, la vieja práctica periodística ante todo este cambio digital ya no le alcanzaba. Al mismo Miguel Mancera en el DF le pasó lo mismo, pero tomó una sabia decisión, trajo a Óscar Kaufmann, un profesional de la comunicación, de manejo de crisis y “no periodista del viejo cuño”, el resultado, ya entró en control y ha sorteado muy bien los últimos meses y sobre todo este difícil tiempo de elecciones. Eduardo Sanchez Hernandez, el nuevo Vocero de la Presidencia, está llegando, se está acomodando y ya veremos cómo lo trata el vendaval de ataques y la guerra electoral del 2015.

En el caso de la comunicación electoral, desafortunadamente estamos en medio de una crisis monumental que va a ser muy dolorosa para los ciudadanos y el sistema, pero muy necesaria para romper ahí también los viejos paradigmas y mitos generados desde la alternancia.  Cómo joven democracia, pareciera que estamos en una adolescencia en dónde los partidos se dedican, como cualquier joven, a usar todo tipo de artilugios y artimañas con el único propósito de ganar una elección, sin pensar en la destrucción de la confianza y la zozobra que están generando en la sociedad.

Hablando de esa adolescencia, baste decir que desde el año 2000 a la fecha, 15 años, hemos tenido tres presidentes, 6 elecciones con la de este año: tres presidenciales y tres intermedias, dos reformas electorales, y un cambio del modelo del árbitro electoral, pasamos de un IFE a un  INE, cierto bajamos los tiempos electorales, pero el costo ha incrementado terriblemente.

Hoy, el nivel de comunicación electoral y su calidad deja mucho que desear, se dicen mentiras, se mientan la madre, se atacan por atacarse, y los electores, la sociedad y el sistema político están indigestados, empachados y aún no se sabe cuál va a ser el desenlace final. Pero no se augura nada bueno, excepto que esa indigestión va a generar la necesidad de cambiar de modelo de comunicación. Basta escuchar el bombardeo de spots que es totalmente deprimente.

Dentro de todo esto, los ciudadanos se alejan cada vez más de la política, asqueados de la opinocracia e información tendenciosa, y refugiándose en las redes sociales que se ha convertido en el patíbulo público, donde se mueven las conciencias como en los tiempos de las decapitaciones monárquicas, pasamos del grito masivo de sangre, sangre, al horror y pena publica del linchamiento.

Enfrentemos esta locura por una supuesta mejora de la democracia.

Asuntos paralelos

Por cierto, a partir de esta semana además de seguir escribiendo esta columna, iniciaré un programa de entrevistas en un canal de Youtube, a mi nombre. Inicio entrevistando a diferentes candidatos a puestos de elección popular, con el fin de dar a conocer a los ciudadanos las diferentes opciones y sus propuestas. Los invito a suscribirse a mi canal.


Se invita a todos los candidatos de todos los partidos a que nos contacten para ser entrevistados.